jueves, mayo 21

3×3 21 de Mayo del 2026 por Benjamín Fernández Bogado

TRANCAS Y OPORTUNIDADES PARA LA REFORMA DEL ESTADO
Las acciones efectivas de cambio en el modelo del estado que tenemos una complejidad para muchos enorme. Todos sabemos lo que
nos hace falta hacer para cambiar aquello que no funciona, pero no se dan las condiciones
porque es el mismo partido político, el Colorado, que ha venido gobernando desde hace
más de siete décadas, lo que ha llevado a una situación de inmovilidad en el manejo del
poder.
Cuando se tiene que tocar algo que conviene a la gente, inmediatamente alguien salta
afirmando de que eso tendrá un costo político, que se perderán votos en las próximas
elecciones. A pesar de que esa pérdida de votos puede suponer una renovación por demás
interesante en ese partido político, hay una resistencia enorme a sostener las cosas como
están, y eso tiene su impacto en educación, en salud, en la previsional. Nada se puede
cambiar porque tiene un costo político, y eso tiene que pagarlo el partido que se encuentra
en el gobierno.
Pero, sin embargo, si la ciudadanía tuviera conciencia del impacto que tiene su voto, estaría
haciendo uso del mismo para hacer el cambio, a pesar de que no le guste al partido
gobernante. Mucho depende, finalmente, del ciudadano, su propio bienestar, su propio
desarrollo, y su propia capacidad de cambiar las cosas.
EL CEMENTO COMO POLÍTICA DE ESTADO
Varias obras en el Paraguay en materia vial deberían haber sido emprendidas con el
cemento que tenemos en cantidades enormes en el país, y no estar esperando utilizar el
asfalto que es un derivado del petróleo que carecemos. Hubo períodos en que se usaron en
cierta manera para colocar el pavimento rígido en algunas calles de Asunción y algunos
lugares del interior, pero nunca hubo una política masiva. Sólo cuando apareció la
propiedad de cartas de una de las cementeras, se pudo dar posibilidad a que se utilizara
dicho recurso para el pavimento.
Eso se está realizando ahora en el tramo Pozo Colorado-Concepción, de más de 100
kilómetros, que ha tenido grandes dificultades a lo largo del tiempo porque el tipo de
asfalto que se utilizaba no iba con las condiciones del terreno en la región del Chaco.
Terminaban averiándose muy temprano y las condiciones de repararlo por completo
resultaban notablemente costosas. Ese tramo se repavimentó por lo menos tres veces a lo
largo de todo este periodo desde su primera construcción.
Lo que habría que tener es una política de Estado y hacer que favorezca a todas las
empresas que se dedican a proveer cemento y no a la que tiene el control del poder
circunstancial. Eso pasó con el asfalto durante el periodo de gobierno de Abdo Benítez en
donde se pavimentaron 4.500 kilómetros, incluso con pandemia, debido fundamentalmente
a los intereses crematísticos que estaban envueltos. Hay que hacer más cosas por la patria y
menos por intereses particulares.
LA PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD ES ALTA
La seguridad en el Paraguay continúa siendo una
materia pendiente desde los tiempos del advenimiento democrático. Tenemos varias
personas secuestradas de las que no sabemos absolutamente nada.Mientras tanto, el gobierno a través de Riera dice que somos uno de los países más seguros
del continente, ya que nuestro porcentaje de crímenes es menor comparado con otros
países. Sin embargo, no tenemos la sensación de que realmente la policía esté trabajando
para la gente y después de una amplia promoción de los delincuentes que volvieron a las
calles. Sin embargo, la abundancia de chispis y de otros tipos de delincuentes en varias
zonas de Asunción y Gran Asunción nos demuestran de que estamos muy lejos de poder
controlar la inseguridad que rodea la percepción de la gente de forma reiterada, y no sólo
ella sino también la realidad concreta que vive gran parte de la población.

Hay que ir a las cuestiones centrales, a las cuestiones que realmente importan, y no estar
repitiendo cuestiones como eslóganes que buscan convencer a la gente de algo que no se
compadece con la realidad.