Neymar se convirtió en el gran estandarte
Cuando en 2020 Puma arrebataba a Nike al brasileño Neymar, el mundo del patrocinio deportivo habló de "terremoto".
Un año después, los responsables de la enseña del felino se frotan las manos por el atractivo que el jugador les ha dado y les ha reabierto las puertas del fútbol, bloqueadas hasta ahora por Nike y Adidas.
Por el momento se trata de un primer paso, porque Puma sigue lejos de sus dos grandes competidores en términos de volumen de negocios.
Pero el tirón de Neymar ha comenzado a dejarse notar en una marca que había perdido mucho terreno en el fútbol y que quería hacer una apuesta decidida por ese deporte.
A ello responde el faraónico contrato que propusieron al jugador brasileño, unos 20 millones de euros anuales, según las cifras adelantadas por los especialistas...