viernes, agosto 28

FORTALEZA Y MENTALIDAD

La mentalidad es el conjunto de creencias, actitudes, presupuestos y esquemas mentales que estructuran la forma en que una persona interpreta el mundo, procesa la información y responde ante las situaciones de su vida. Que, de acuerdo a los momentos, condiciones y compañía puede demandar que seamos ruidosos, agresivos o de cualquier forma que no sea calmado o serenos o la actitud o comportamiento que parezca debilidad para algunos, más el científico británico Stephen Hawking decía que; “Las personas tranquilas y silenciosas son las que tienen las mentes más fuertes y ruidosas” y no necesariamente aquella persona que grita, habla mucho, o se mueve de un lugar a otro “escuchando” o haciendo escuchar su “música” en sus discotecas ambulantes.

Stephen Hawking padeció Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa progresiva que afecta a las motoneuronas (las células nerviosas del cerebro y la médula espinal que controlan el movimiento de los músculos voluntarios). Aún con esta complicación en su salud dejó una huella profunda en la física teórica y la cosmología moderna. Su gran aporte científico fue unir la Teoría de la Relatividad General de Einstein (que explica lo muy grande, como la gravedad y el universo).

Von la Mecánica Cuántica (que explica lo muy pequeño, a escala subatómica). E inmóvil y con vida demostró que es posible pensar y dejar importantes legados a la humanidad desde la física teórica. Este científico es recordado tanto por sus contribuciones a la cosmología como por sus reflexiones sobre la mente humana. Entre ellas destaca una frase que resume su visión del pensamiento y la introspección de que: “Las personas tranquilas y silenciosas son las que tienen las mentes más fuertes y ruidosas”. Una conclusión que puede servir para equilibrar con las personas acostumbradas a oír la misma música o sonido a decibeles ensordecedores, proferir palabras o ideas cuando tenga la oportunidad de hacerlo, publicar sus imágenes con intenciones de hacer ruido o provocar cualquier sentimiento o prejuicio ruidoso de quienes naveguemos la red.

Una mente lúcida 

Hawking cursó sus estudios de física en el University College, Oxford y posteriormente continuó su formación en el Trinity Hall, Cambridge, donde se especializó en relatividad general y cosmología. Fue allí donde desarrolló la mayor parte de su carrera académica y donde alcanzó uno de los mayores reconocimientos del ámbito científico al ser nombrado profesor Lucasiano de Matemáticas, una de las cátedras más prestigiosas del mundo.

Si desea hacer ruido sonoro o visual para llamar la atención u ofender a agredir a alguien, tenga en cuenta que dicha estridencia no tendrá el efecto que busca, que apunte quizá a que quien lo vea o escuche piense o sienta distinto a lo que plantee o haga.  La trayectoria del científico estuvo marcada por un desafío personal decisivo. A los 21 años fue diagnosticado con Esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad neurodegenerativa progresiva que con el tiempo le dejó prácticamente paralizado. A pesar de ello, continuó investigando, impartiendo docencia y comunicándose mediante un sintetizador de voz. Una herramienta útil para hacer común sus ideas o sentimientos con quien le rodeaba en su casa o donde se dedicaba a enseñar sus conocimientos o lo que existió en su ruidosa mente.

Lejos de frenar su actividad intelectual, la enfermedad reforzó su determinación. Vivió más de cinco décadas después del diagnóstico, muy por encima de las previsiones médicas, y mantuvo intacta su curiosidad científica, una que le sirvió para seguir viviendo e inspirar a otros a seguir adelante con sus compromisos y responsabilidades, mostrando que es posible seguir adelante si uno tiene la voluntad, deseo y conocimiento para que otros también conozcan y puedan seguir adelante con lo que tengan un sus mentes que no necesariamente deben estar con mucho fragor sobre o hacia lo que sea, sino de la paz que exista en nuestra “torre de control” podamos construir y proyectar importantes estridencias no solo en cualquier evento deportivo, un feriado, momento o lugar en los que podamos hacer ruido, sino sobre todo en entornos sociales, lugares e instantes que sean oportunos y no interrumpamos o perjudiquemos nada o a nadie nunca en lo posible.