Algunos al leer esto me dirán; “Iñaki el mundial de fútbol ya terminó, Paraguay se eliminó en el camino de la competencia y no debemos seguir haciendo mención a lo que ha finalizado y no pudimos continuar con éxito hasta poder consagrarnos cómo campeones del mundo. El título quedó para España por segunda vez, pero quedan varias cosas para analizar.
Aunque haya pasado mucho tiempo desde nuestra participación en un mundial de balompié, Paraguay cierra el Mundial 2026 en el puesto 16 y vuelve a instalarse entre las mejores selecciones del mundo. Un dato que nos debe servir para trabajar bien en lo que debemos ajustar para formar parte del próximo mundial de fútbol donde ya estamos clasificados porque somos uno de los organizadores. Un partido se jugará aquí, y luego en España, Portugal y Marruecos.
Según la FIFA, la Albirroja firmó su mejor actuación mundialista en 16 años al alcanzar los octavos de final, superar a Alemania y finalizar por encima de potencias históricas como Países Bajos y Croacia. La APF (Asociación Paraguaya de Fútbol) tiene recursos y tiempo suficiente para esparcir ojeadores a nuestro país para identificar bien los jugadores y talentos que existen en el “corazón de Sudamérica” . Los mismos que puedan ser parte de la selección paraguaya que debe seguir creciendo en calidad y competencia.
Trabajar más duro y mejor
Lo que pasó no nos debe “bajonear”, deprimir o hacernos sentir mal, sino ir contra ese ánimo y mostrar lo promocionado por campañas de aliento que existieron para y por nuestra albirroja, que se trata de la “garra guaraní”, nuestra forma resiliente de volver a estar de pie luego de muchos eventos fuertes que nos marcaron cómo la conocida “Guerra de la triple alianza” (1932-1935), la Dictadura de Alfredo Stroessner (1954–1989).
La Guerra Civil de 1947 (La Revolución de Concepción), La Tragedia del Ycuá Bolaños (1 de agosto de 2004), y para algunos el reciente mundial, y que para otros no nos debe incomodar mucho porque solo se trató de un torneo deportivo, en el que deben existir naturalmente ganadores y perdedores, más los que se destacan son los equipos y países que llegan a la victoria.
El colectivo es lo que cuenta, lo que podamos hacer entre todos debe ser la consigna en la búsqueda del bien común no solo en la política sino también en el deporte.

Licenciado en Ciencias Políticas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicación o intereses particulares
