viernes, julio 24

EXTRAÑOS HÁBITOS

El dormir es un estado biológico y conductual de reposo periódico, natural y reversible en el que disminuyen la actividad física, la conciencia y la respuesta ante los estímulos del entorno. La cantidad de horas de sueño recomendada varía principalmente según la edad, ya que los requerimientos biológicos y el desarrollo del sistema nervioso cambian a lo largo de la vida.

Existen personas que deciden dormir más o menos por distintas razones, porque como el sueño es imprescindible para la supervivencia, la biología hizo que el proceso fuera profundamente placentero, y por eso algunos tendemos a quedarnos pegados a nuestros colchones o donde logramos alcanzar ese estado biológico placentero.

Que algunas personas duerman poco —ya sea por elección, hábito o condición médica— se debe a una combinación de factores biológicos, genéticos, psicológicos y del estilo de vida que lleven.

La primera ministra de Japón dice que solo duerme de ‘0 a 3 horas’, En una reciente publicación en las redes sociales de Sanae Takaichi ha provocado un debate en el país sobre el equilibrio entre la vida laboral y personal. Es un hábito que en occidente y para algunos orientales puede parecer bizarro. 

Su hábito de dormir poco se debe a una combinación de factores culturales, profesionales y personales:

1. La cultura de trabajo extrema en la política japonesa

2. Un hábito de estudio y trabajo perfeccionista

3. Posible perfil de «durmiente corta natural» (short sleeper).

Los efectos del no dormir

Desde una perspectiva estrictamente biológica y médica, no existen ventajas fisiológicas o de salud en dormir poco. La ciencia del sueño es categórica al señalar que la privación crónica de descanso deteriora el sistema inmunológico, aumenta el riesgo cardiovascular, altera el metabolismo y reduce la esperanza de vida.

Las ventajas de dormir de manera adecuada se extienden a todos los aspectos del rendimiento humano, desde la bioquímica del cerebro hasta la longevidad y el bienestar diario. Así cómo alimentarse adecuadamente con la calidad y cantidad de lo que sea es oportuno no solo que nuestros importantes empleados públicos descansen bien, sino también todos nosotros.

No está bien exagerar con nada cómo el tiempo de sueño, tiempo de trabajo, cualquier comida o actividad física, comportamiento o forma de ser. porque cuando la exageración se convierte en un hábito o en la forma habitual de comunicarse, suele generar consecuencias negativas en las relaciones, la credibilidad y la propia salud mental propia y de la comunidad que integremos. 

En este mundo aunque seamos humanos, no somos muy similares el uno al otro por nuestras culturas, comportamientos o apariencias y nos hace particularmente distintos a otras condiciones de vida nuestra sabia capacidad de comunicarnos en cualquier idioma y de cualquier forma para establecer vínculos sociales, conocernos, relacionarnos y trabajar el uno con el otro en cualquier proyecto en común que tengamos. 

Los que tienen éxito no solo cuentan con recursos o herramientas que facilitan su  trabajo sino con el estado de ánimo y salud óptimos para asegurar que cualquier iniciativa arribe bien al puerto que deseamos llegar. No es igual para cualquier persona o comunidad del planeta, más es igual lo que necesitamos para rendir bien cómo estar con buena salud y contar con experiencia o conocimientos  específicos en lo que debamos y querrramos cumplir