jueves, julio 9

GENTE QUE BUSCA VALIDACIÓN Y RECONOCIMIENTO

En nuestro planeta desde siempre existieron distintos tipos de personas, personalidades y/o comportamientos que pueden o no ser agradables para algunos por A o B motivo. Los códigos de comunicación cortés y respetuosa entre cualquiera en el mundo exigen tener cuidado con las palabras y tonos de voz utilizados para transmitir algo determinado.

La psicología dice que las personas que siempre levantan la voz no son dominantes o más seguras, sino que solo necesitan sentirse escuchadas. En muchos casos, esa conducta puede estar relacionada con una búsqueda constante de validación y reconocimiento.

Cuando una persona recurre a los gritos, los insultos o la grosería para comunicarse, generalmente no lo hace porque tenga un argumento sólido, sino porque carece de las herramientas emocionales o cognitivas para gestionar la situación de otra manera. Y no debemos tomarla cómo una persona desubicada o grosera, solo entender que puede venir de experiencias difíciles en su niñez, adolescencia, juventud o algún acontecimiento vivido recientemente en la adultez. 

Algunas personas logran imponer su presencia apenas comienzan a hablar. O al menos eso parece a primera vista. Su tono elevado suele interpretarse como una señal de autoridad, seguridad o carácter fuerte, más nos demuestra que no han desarrollado o fortalecido un hemisferio de su cerebro, encargado de interpretar y regular las emociones, algo que todo ser vivo en el planeta tenemos. Por eso la psicología propone una lectura mucho más compleja. Detrás de ciertas conductas que parecen demostrar confianza pueden esconderse necesidades emocionales menos evidentes cómo un gesto de aprobación, abrazo o lo que le demuestre que es aceptado e integrado a cualquier grupo social. 

Varios especialistas sostienen que levantar la voz con frecuencia no siempre refleja fortaleza.  Por lo que hablar más fuerte no significa sentirse más seguro, solo está haciendo sonar más fuerte su voz donde,cuando y con quienes esté, dejando claro que carece de afecto, cariño o ha sufrido algo que marcó una cicatriz en su mente.

Como hablamos: somos

La tendencia a elevar el volumen de la voz suele asociarse con personas dominantes, líderes naturales o individuos acostumbrados a ocupar espacios de poder. Por eso debemos cuidar no solo cómo nos expresemos cuando nos toque participar en círculos sociales específicos. Buscar la validación y reconocimiento es una necesidad humana profundamente arraigada. 

Desde una perspectiva evolutiva y neurobiológica, el cerebro interpreta el rechazo social o la falta de valoración como una amenaza a la supervivencia, liberando cortisol y activando las mismas áreas del dolor físico. Por el contrario, cuando nos reconocen, el cerebro recibe una dosis de dopamina y serotonina, que actúan para darnos bienestar, la calma y satisfacción presente, por eso existen sonidos, olores,  colores  y texturas que buscamos ver, escuchar, percibir o sentir con frecuencia, cómo sensaciones al portarnos de una forma determinada. Que deben ser cuidadas cómo las transmitamos o recibamos. 

A veces es necesario elevar nuestra voz o tener referencias que nos indiquen a dónde y cómo ir o hacer las cosas que debemos cumplir. Por ejemplo, tengo un compromiso conmigo, ustedes y mis patrones, diariamente debo empezar, desarrollar y terminar unos escritos que sirvan para informarles y hacerles pensar sobre determinados temas, hace poco uno de mis jefes me elevó la voz por no haber completado lo que debía en mi tiempo de trabajo que no debe ser tomado cómo una falta de respeto o descortesía, él solo cumplía su deber de gerente y yo debí entender mi error, autocriticarse y proponerme a hacer mejor las  cosas en el futuro.