domingo, agosto 23

DEPRESIÓN Y POSITIVIDAD

La depresión es un trastorno del estado de ánimo complejo y frecuente que va mucho más allá de sentirse triste o tener un mal día. Es una condición de salud real que afecta la forma en que una persona piensa, siente y maneja sus actividades cotidianas (como dormir, comer, trabajar o nuestras relaciones sociales). Según el  filósofo surcoreano; «La depresión es la enfermedad de una sociedad que sufre de excesiva positividad»

Para entender qué quiere decir Han, hay que analizar cómo contrasta la sociedad del siglo XX con la sociedad del siglo XXI:

1. Del «No se debe» (Siglo XX) al «Tú puedes» (Siglo XXI)

Han explica que la sociedad del siglo XX (la que analizó Michel Foucault) era una sociedad disciplinaria. Funcionaba a base de prohibiciones, deberes, mandatos y barreras externas («no debes hacer esto», «está prohibido lo otro»). Producía individuos obedientes, pero también neuróticos o rebeldes ante el control del Estado o las instituciones.

En cambio, la sociedad actual ha cambiado de paradigma: es la sociedad del rendimiento.

  • Ya no está dominada por el «deber», sino por el «poder» («tú puedes», «alcanza tu mejor versión», «no hay límites»).

  • Aparentemente somos más «libres» porque nadie nos prohíbe nada, pero esa libertad se convierte en una trampa: el individuo se exige a sí mismo sin pausa.

2. ¿Qué es el «exceso de positividad»?

Para Byung-Chul Han, la «positividad» no significa algo bueno; significa la eliminación de la negatividad, del límite, del rechazo y del dolor.

  • La dictadura del optimismo: Se nos exige estar siempre motivados, ser felices, ser productivos, sonreír en redes sociales y ver cada problema como una «oportunidad de crecimiento».

  • La autoexplotación: Al no haber un jefe externo que nos obligue (negatividad), nos convertimos en nuestros propios explotadores. Nos auto exigimos rendir más, emprender, entrenar, meditar y optimizar cada minuto del día. El explotador y el explotado son la misma persona.

  • La prohibición de estar mal: La negatividad (el duelo, la tristeza, el aburrimiento, la frustración, el cansancio) queda proscrita. Si no lo logras, la culpa es exclusivamente tuya porque «no te esforzaste lo suficiente».

La depresión nace cuando el mandato de «poder con todo» colapsa ante la realidad de los límites humanos. Se da; 

El colapso del «yo puedo»: La persona deprimida en la sociedad actual no sufre porque una autoridad le impida hacer algo, sino porque está agotada de la presión de tener que poder con todo.

La quiebra del sujeto de rendimiento: Al no poder sostener ese ritmo inhumano de productividad y positividad, la mente se «desconecta». La depresión es la protesta silenciosa del cuerpo y la psique humana ante la autoexplotación voluntaria.

Aislamiento y cansancio: A diferencia del cansancio reparador (el que sientes tras un trabajo físico bien hecho y que te permite descansar en comunidad), el cansancio de la sociedad del rendimiento es un cansancio aislante, que separa a las personas y las deja exhaustas por dentro.

Han se ha convertido en una de las miradas más lúcidas, y también más incómodas, para entender el malestar de la sociedad contemporánea. El filósofo surcoreano ha analizado durante años cómo la idea moderna de felicidad, éxito y rendimiento ha transformado profundamente la forma en la que vivimos y nos relacionamos con nosotros mismos hoy día. Tiempo en el que creemos estar muy conectados el uno con el otro porque existen tecnologías cómo la red internacional y una amplia variedad de dispositivos para vernos, escucharnos o transmitir pensamientos o sentimientos por texto, video o audio.

Algunas consecuencias

Para entender qué produce la depresión, podemos agrupar sus causas en cuatro dimensiones principales:

1. Factores Biológicos y Neuroquímicos

El cerebro es un órgano físico y su funcionamiento puede verse alterado por dinámicas biológicas:

  • Desequilibrio de neurotransmisores: Históricamente se ha asociado a alteraciones en la regulación de mensajeros químicos cerebrales como la serotonina, dopamina y noradrenalina, los cuales intervienen en el estado de ánimo, la motivación y la respuesta al estrés.

  • Inflamación y neuroplasticidad: Investigaciones recientes muestran que el estrés crónico produce procesos inflamatorios en el organismo y reduce la neuroplasticidad (la capacidad del cerebro para adaptarse y formar nuevas conexiones), afectando zonas clave como el hipocampo y la amígdala.

  • Genética y predisposición: Tener antecedentes familiares directos de depresión aumenta la vulnerabilidad biológica, aunque tener genes predisponentes no garantiza que la persona vaya a desarrollarla (se requiere la combinación con factores ambientales).

  • Factores hormonales y médicos: Alteraciones en la tiroides (como el hipotiroidismo), fluctuaciones hormonales (postparto, perimenopausia) o enfermedades crónicas y autoinmunes pueden desencadenar síntomas depresivos.

2. Factores Psicológicos y Emocionales

Tiene que ver con la estructura de la personalidad, la historia de vida y los esquemas mentales con los que procesamos la realidad:

  • Traumas tempranos y heridas no resueltas: Experiencias adversas en la infancia (abuso, negligencia, abandono o pérdida temprana de un progenitor) alteran la respuesta del sistema nervioso al estrés de por vida.

  • Sesgos cognitivos y rumiación: La tendencia a interpretar los acontecimientos desde un filtro de desesperanza, el perfeccionismo extremo, la autocrítica destructiva y la rumiación (dar vueltas obsesivas a los pensamientos negativos).

  • Indefensión aprendida: La sensación profunda de que, haga lo que haga, nada va a cambiar o mejorar, lo que lleva a la persona a «rendirse» emocionalmente ante las dificultades.

3. Factores Sociales, Relacionales y Existenciales

El ser humano es un ser social; el entorno en el que vive influye de manera determinante en su salud mental:

  • Aislamiento y soledad no deseada: La falta de redes de apoyo, la ausencia de vínculos afectivos significativos o el sentimiento de desconexión del entorno.

  • Duelos y pérdidas significativas: La muerte de un ser querido, una ruptura amorosa dolorosa, la pérdida del empleo, la jubilación no deseada o la migración.

  • Pérdida de sentido o propósito: Situaciones existenciales donde la persona siente que su vida carece de rumbo, significado o valor.

4. Factores Ambientales y Estilo de Vida Contemporáneo

Las condiciones del entorno y el modo de vida actual pueden actuar como detonantes continuos:

  • Estrés crónico y sobrecarga (Burnout): Sostener niveles elevados de exigencia laboral, académica o familiar sin periodos de descanso ni recuperación termina por agotar los recursos adaptativos del organismo.

  • Privación del sueño y hábitos: El insomnio crónico, la falta de exposición a la luz solar, el sedentarismo y una alimentación rica en ultraprocesados alteran directamente el equilibrio neurobiológico.

  • Consumo de sustancias: El abuso de alcohol o drogas actúa como un depresor directo del sistema nervioso central y suele empeorar drásticamente los cuadros depresivos.

A estos factores se sumaría el “exceso de positividad”, que según Han es un concepto crítico que describe la sobreabundancia de estímulos, exigencias y la eliminación sistemática de todo límite, negativa o conflicto en la sociedad contemporánea.