martes, agosto 18

3×3 martes 18 de agosto del 2026 por Benjamín Fernández Bogado

NA BOFETADA LA REPUBLICA

 El caso de Hernán Rivas es una síntesis de todo lo que funciona mal en el país, de todo aquello que se realiza con el ánimo de afectar, de dañar la frágil estructura democrática que tenemos en el país. Su juicio oral llevado adelante por haber falsificado supuestamente títulos nos sorprende cada día con la declaración de los testigos.

Ahora aparece uno del Valle de Rivas en María Auxiliadora, Departamento de Itapúa, que cree que tampoco hizo la secundaria, ya que el colegio secundario de donde dice egresó ya no existe o ya no existió en el momento en que él afirmaba que había egresado del mismo. Una perla más de las tantas que ya venimos escuchando de alguien que fue el juez de los jueces, fue presidente del jurado de enjuiciamiento de magistrados, el que juzgaba a los jueces y fiscales por mal desempeño de funciones. Es el mismo que no tenía los títulos habilitantes.

Ahora se encuentra en lo mismo también la esposa del ministro de Corte Benítez Riera en una dependencia donde debe tener conocimientos jurídicos y aparentemente también ella carece de título. En el Paraguay si hacemos una investigación rigurosa en varias de nuestras reparticiones públicas y privadas nos estaríamos sorprendiendo de la cantidad de títulos inventados y falsos que tenemos. En ese sentido Hernán Rivas demuestra toda la síntesis de la complicidad política que ha tenido este tema y de qué manera su accionar degradó a la democracia institucional.

FALLAS DE LOS INGENIEROS

Los accidentes carreteros como el último en la compañía Pedrozo que dicen  sumarían ya más de 100 muertos en ese punto nos demuestra que nuestra Facultad de Ingeniería no está cumpliendo con la labor que debiera que es la formación de gente con conocimiento para diseñar caminos y rutas del país sino que lo diga un ingeniero paraguayo radicado en los EEUU  quien afirmó que la pendiente no debería ser mayor de un 6% y en esa zona tiene de un 12% y a pesar de que crearon una alternativa para aquellos que perdían los frenos, el accidente del sábado demostró de que puede perderlo inclusive pasando esa área de seguridad matando a cinco personas. Alguna vez deberíamos ser más rigurosos en el entrenamiento y en la profesionalidad de nuestros egresados y de los tomadores de decisión porque si tienen conocimiento, pero los que deben decidir no están de acuerdo con eso y terminan poniendo en peligro la vida de cada uno de los paraguayos es evidente que no tenemos la administración pública diseñada para que realmente tengamos caminos seguros de todo tiempo.

Esto también es una llamada de atención formidable a un ministerio cuestionado por su inoperancia y su incapacidad en el manejo no sólo financiero sino también del diseño y del mantenimiento de nuestras rutas.

DEPENDEMOS DE NUEVO DEL BRASIL