ANR UN PARTIDO VACIADO
La sucesión Cartista se ha desatado ante la situación bastante complicada por la que los herederos tienen que pasar a conformar un nuevo movimiento, tienen que dejar de ser lo que han sido durante más de 15 años y deberán alinearse con una posición distinta a la que tuvieron en donde un hombre rico terminó comprando o alquilando un partido político a través del cual llega a la presidencia de la república después de no haber votado nunca en elecciones anteriores. Ahora ese financista se fue y tendrán que buscar fuentes de financiación alternas y muchos de irán a los fondos del Estado, Peña y Aliana tienen el control del Estado paraguayo, donde se afirma que se roban 2.200 millones de dólares por año o 6 millones de dólares diarios como lo dijo el ministro Riera alguna vez. Ciertamente una circunstancia de bancar el nuevo movimiento político con plata de todos solo significará multiplicar los hechos de corrupción, a los que estos ya son bastante afines en la gestión de lo público y en donde emerge con claridad el programa estrella de Peña, «Hambre Cero». Ahora habría que mirar ese tema como un elemento central en el debate post cartista. También aparecerán algunos que dirán que es una oportunidad para reivindicar las viejas ideas de esta agrupación política y volver a ser una agrupación de «hombres libres» o también un partido político que privilegie a los sectores agrarios que no se han visto favorecidos en los últimos años.
El periodo postcartista o el postcartismo abre una serie de interrogantes y reacomodos, algunos con signos de interrogación negativos y algún otro tratando de reivindicar lo positivo de esta crisis interna colorada.
EL CAMBIO CLIMÁTICO NOS PASA LA FACTURA
Las cuestiones referentes al clima vuelven a ser bastante preocupantes, especialmente ante la amenaza de cinco días continuados de lluvia en este fenómeno de «EL Niño» que se encuentra entre nosotros con características de mucha agua, en algunos lugares de América Latina o de con mucha sequía, características de este fenómeno que se repite cada cierto tiempo y que no terminamos de arreglarlo en nuestro comportamiento humano. El debate sobre el cambio climático se ha teñido de ideología y de posiciones antagónicas entre aquellos que niegan esa circunstancia y otros que afirman de que vamos camino a una situación de colisión en el único planeta en el que podemos vivir los seres humanos.
Este es un debate no exento de oportunismo y también de aprovechamiento económico de los recursos. Hay hechos comprobados que dicen que realmente qué factores son los que llevan a un cambio climático como el que estamos padeciendo en la actualidad, y otros que se encargan de negar, afirmando que eso siempre ha acontecido y que no es una cuestión para nada original ni desencadenante. En concreto, independiente del debate ideológico sobre el cambio climático, el mismo existe y está entre nosotros.
Los que quieran aprovecharse del mismo padecerán igual las consecuencias que aquellos que comienzan a afirmar con preocupación de que algo tenemos que cambiar, y pronto.
UN MINISTERIO ROTO
Se debate el presupuesto de educación en el Congreso y como siempre comienzan a aparecer lugares y espacios en donde la plata se gasta sin ningún tipo de control por parte de este ministerio, severamente cuestionado por sus resultados.
Estamos últimos en varias pruebas de matemáticas, de lecto-escritura y de ciencias como se ha comprobado este año en las pruebas PISA y el ministerio sigue con un contenido de currículo que no se compadece ni con la realidad y menos con las urgencias. Hasta ahí llegó también el debate de los denominados «provida», que comenzaron a establecer incluso la manera en que Hitler, un cabo austríaco, llegó a un punto alto de su gestión, pero sin ningún nivel de crítica hacia el hombre que desencadenó una de las peores guerras a nivel mundial del siglo pasado y que, entre otras cosas, ha sido el causante de la persecución contra los judíos con la muerte de 6 millones de ellos en sus campos de concentración. Nada de eso aparece en el elemento crítico que tendría que enseñarse y aprender en nuestras escuelas.
Nos encontramos sin rumbo en materia educativa, gastando miles de millones de guaraníes en un programa de «hambre cero» que para lo único que ha servido fue para apalancar las posibilidades políticas de sus administradores, pero para nada se ha puesto en el contexto de extenderel horario de clases en nuestras escuelas y mucho menos en sus resultados en el aprendizaje y en la retención de varios niños en el periodo escolar. Ahora afirman que han empezado una tarea de depuración en el tema de los títulos falsos, castigando y sumariando a varios empleados del ministerio. Muy poco para la administración de Ramírez en el Ministerio de Educación y muy graves las penosas consecuencias

Licenciado en Ciencias Políticas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicación o intereses particulares
