jueves, julio 9

3×3 jueves 10 de julio del 2026 por Benjamín Fernández Bogado

DE ESCÁNDALO EN ESCÁNDALO

Vivir en el Paraguay muchas veces en lo político significa saltar de un escándalo a otro. Ahora estamos en uno que tiene derivaciones internacionales y que se le ha dado una magnitud enorme cada uno buscando sacar partido como le convenga de esa situación.

Mientras eso acontece varios niños en el Paraguay dan clases en la intemperie porque no tienen aulas, porque no tienen recursos para reactivar una obra inconclusa o simplemente porque la educación sigue siendo una abandonada de nuestra república. El escándalo mayor es la ignorancia, el analfabetismo, el hecho de que millones de paraguayos no concluyan la escuela primaria e ingresen dentro de ese cinturón de pobreza que crece enormemente en nuestro país y que aumenta la desigualdad y la injusticia. El escándalo mayor de nuestro país es que se roben 6 millones de dólares por día.

Lo dice el propio ministro del interior y que nadie reacciona ante eso. El gran escándalo de este país es una salud que no ha sido capaz de ser organizada en provecho de la gente y que todos los días mata o posterga a miles en nuestros hospitales públicos y también porque no los privados. El escándalo de vivir en un país de 6 millones de habitantes que tiene todo para organizarse en dirección a vivir con mayor dignidad, pero se empeña en vivir en un fango de corrupción en donde los administradores públicos entran pobres y salen inmensamente ricos.

Ese es el gran escándalo del Paraguay. Alguna vez tenemos que referirnos a ellos y trabajar para que nunca más se normalicen como hasta ahora.

CON EL GARROTE DE LA JUSTICIA

Las cuestiones judiciales han pasado a ser un arma en manos de la política. Lo que se denomina en inglés alfare es cada vez más frecuente en su uso. Ahora el ex ministro de obras públicas de Abdo: Arnoldo Weins va a los tribunales por haber parado la  destartalada obra del Metrobús que ya venía habiendo perdido millones de dólares en su ejecución y en su proyecto original.

Sin embargo los que lo diseñaron están libres y sin embargo el que terminó con el proyecto puede terminar preso. O es probable que sea sólo una moneda de cambio para que tenga que apearse de su candidatura presidencial a cambio de que no terminen condenándolo en los tribunales paraguayos. Puede aparecer también en cualquier momento una sentencia condenatoria contra Prieto el ex intendente de Ciudad del Este y una figura gravitante desde esa parte del país sobre la política paraguaya.

Se utilizan nuestros tribunales y nuestra fiscalía para perseguir políticamente y para dejarlo a un lado para que continúe el mismo régimen imperante. Se ha sofisticado el autoritarismo, se ha consolidado una idea de que las instituciones no sirven y hay que usarlas y tirarlas. Eso pasa también con el nombramiento de referentes políticos ante el jurado de enjuiciamiento de magistrados y el consejo de la magistratura.

La cuestión está en controlar la justicia y usarla como garrote.

EL MERCOSUR NO FUNCIONARÁ MIENTRAS NO NOS CONOZCAMOS

Las cuestiones referidas a proyectos nacionales de integración son cada vez más necesarias.

Hace bastante tiempo se habla de la posibilidad de la construcción de un puente en la zona de Ñeembucú que pueda unir el Paraguay con la Argentina en ese punto geográfico. Mientras varios de estos proyectos no avanzan, como se esperaba que lo acontezcan, nuestros encuentros y foros regionales distan mucho de llevar adelante aquello que se propuso con la palabra integración. Se sigue hablando de cuestiones que no pasan de ser meras declaraciones en términos de unirnos e integrarnos comercialmente, pero no avanzamos tampoco en la integración de las personas a través de un programa cultural que permita que los jóvenes de los cuatro países integrantes del MERCOSUR se conozcan y se reconozcan y que puedan hacer tareas de intercambio estudiantil por tiempos prolongados como lo hicieron los europeos con el programa Erasmus.

Mientras no avancemos en acciones concretas, prácticas, aquellas que se lleven adelante, la integración no pasará de ser un propósito de buenas intenciones nunca concretadas y foros que se repiten una y otra vez. El último fue en Asunción y fue el número 68. Cumbres que no sirven más que para la foto-oportunity.