viernes, octubre 9

Wildo Almirón confirma 100% de mesas instaladas tras despliegue de comando de vigilancia electoral

El apoderado general de la Asociación Nacional Republicana (ANR), Wildo Almirón, confirmó que el 100% de los locales de votación y las 14.711 mesas electorales fueron instalados a nivel nacional. Pese a los cortes de energía eléctrica y daños edilicios en distritos del norte como Concepción, San Pedro, Amambay y Canindeyú, el oficialismo descartó riesgos sistémicos, aunque se registraron pugnas operativas en las mesas.

¿Cómo afectaron las inclemencias climáticas la logística del Tribunal Superior de Justicia Electoral?

El desarrollo de la jornada electoral en Paraguay arrancó bajo severas complicaciones logísticas provocadas por tormentas registradas durante la noche previa en Asunción y el departamento Central, extendiéndose a zonas clave del norte del país como los departamentos de Concepción, San Pedro, Amambay y Canindeyú. Según el reporte oficial del comando de vigilancia de la Asociación Nacional Republicana (ANR), presentado por el apoderado general Wildo Almirón, se registraron voladuras de techos, filtraciones de agua en locales de votación y cortes en el suministro de energía eléctrica administrado por la Administración Nacional de Electricidad (ANDE).

Para mitigar los riesgos de vulneración del material electoral antes del inicio de los comicios, la nucleación política dispuso el resguardo presencial de sus representantes. Los apoderados debieron pernoctar en sus vehículos frente a los establecimientos educativos a la espera de la intervención de los delegados de la Junta Cívica y funcionarios del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE). Pese a estos factores climáticos e infraestructurales, la totalidad de los recintos logró abrir sus puertas, activando los protocolos de contingencia preestablecidos.

El despliegue tecnológico no sufrió interrupciones críticas gracias a las especificaciones técnicas de los equipos desplegados en las 14.711 mesas electorales. Las máquinas de votación, precargadas al 90% de su capacidad, cuentan con baterías de litio que garantizan una autonomía operativa de entre 9 y 12 horas, un margen diseñado para absorber la interrupción de los servicios públicos de energía en áreas rurales y de difícil acceso.

¿Cuál es la postura institucional de la ANR ante el veto al voto asistido y los roces en mesas?

Uno de los puntos de mayor fricción política durante las primeras horas de la jornada electoral radicó en la aplicación de las normativas vigentes sobre el voto asistido. Desde el comando de la Lista 1, la postura partidaria ratificó que el voto es estrictamente secreto e individual, señalando que la legislación paraguaya solo autoriza el acompañamiento hasta el cuarto oscuro a personas con discapacidad motriz o visual debidamente acreditada, quienes pueden ingresar con una persona de su entera confianza.

Wildo Almirón sostuvo que los casos de acompañamiento irregular detectados en elecciones previas responden a distorsiones culturales de los agentes electorales y no a una política institucional. Asimismo, remarcó que las autoridades máximas de cada mesa electoral están compuestas mayoritariamente por representantes de la oposición, garantizando el equilibrio en la fiscalización del sufragio en los 263 distritos del territorio nacional.

¿Qué clase de incidentes operativos se registraron en la apertura de las mesas?

A pesar de la ratificación de normalidad por parte de los apoderados oficialistas, se registraron disputas en la fase de conformación de mesas receptoras de votos. Las tensiones principales surgieron debido a la llegada tardía de mesarios de partidos de la oposición que intentaron retrotraer procedimientos de apertura ya iniciados, desafiando la hora legal fijada a las 06:00 horas. Estos roces requirieron la mediación técnica y legal de los fiscalizadores en el terreno.

A estos inconvenientes se sumaron fallas puntuales en el encendido de los equipos, atribuidas a deficiencias en la capacitación del personal de soporte técnico provisto por el TSJE. Entre los incidentes fiscalizados por la sala de monitoreo oficialista se destacaron:

  • Módulos de consulta irregulares: Detección en la ciudad de Villa Elisa de mesas informativas ciudadanas operadas exclusivamente por militantes del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA).

  • Incumplimiento de distancia legal: Instalación de Puestos de Control Electoral (PC) a menos de 200 metros de los lugares de votación, contraviniendo la prohibición expresa fijada por las normas de control comicial.

  • Activación de contingencia: Sustitución de máquinas de votación por unidades de respaldo ante fallas de encendido sin alterar la continuidad del flujo comicial.

Desde el punto de vista del oficialismo, estas anomalías se mantienen dentro de los parámetros habituales observados en comicios anteriores y no comprometen la legitimidad del proceso ni la transparencia de las urnas electrónicas.

¿Qué lectura política genera el flujo de participación ciudadana en la jornada electoral?

El monitoreo sobre los niveles de participación electoral muestra una gestión metodológica diferenciada entre las estructuras partidarias. Mientras el comando nacional de vigilancia de la ANR centra su labor exclusivamente en la seguridad jurídica, la logística de las 14.711 mesas y el despliegue de sus más de 65.000 apoderados, la recolección de datos sobre el volumen de votantes quedó bajo la responsabilidad de las jefaturas de campaña departamentales y del comando específico de la capital.

Desde la conducción de la Lista 1 se descartó que los incidentes de la mañana respondan a una crisis institucional acentuada, señalando que los discursos de crispación buscan desincentivar la concurrencia ciudadana a los urnas. La estrategia oficialista apunta a mantener el dinamismo en los recintos comiciales para asegurar la movilización de su base electoral en Asunción y los departamentos con mayor densidad de votantes.

¿Cómo impacta la fiscalización electoral en la estabilidad institucional paraguaya?

El comportamiento de la infraestructura Comicial en Paraguay constituye un indicador clave para la evaluación del riesgo político y la estabilidad del Estado de derecho. La capacidad de respuesta del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) frente a contingencias logísticas, fallas energéticas y tensiones en la integración de mesas resulta determinante para consolidar la confianza de los mercados internacionales, el clima de inversión y las calificaciones de gobernabilidad emitidas por organismos de cooperación internacional. La transparencia operativa en la custodia de las máquinas y el cumplimiento estricto del voto secreto actúan como salvaguardas directas contra el deterioro de la percepción democrática del país.