domingo, mayo 3

Una isla caribeña en problemas

Lastimosamente gracias a tristes noticias puedo interesarme en países del mundo que no están tan lejos de Sudamérica, me refiero a Trinidad y Tobago. Situado en el extremo norte de la parte continental de América del Sur, a solo 11 kilómetros de la costa del noreste de Venezuela y 130 kilómetros al sur de Granada. Allí viven solo 1.525.663 personas en 5.128 km². Ahora sus calles son un baño de sangre por la existencia del crimen organizado, pandillas y corrupción policial.

Es un país presidido por Christine Kangaloo desde el 2023 y hace tres años se registró en su país  un récord de 605 homicidios. Por otro lado tienen mucha corrupción entre funcionarios públicos e incluso niños de Venezuela y Cuba son víctimas de la mafia de trata de personas y del racismo. Los traficantes engañan a los niños para que acepten trabajos prometedores en Trinidad y Tobago, y una vez dentro del país los explotan. Un grupo de trabajo del gabinete presidencial presentó un informe sobre abusos en hogares infantiles. Además emigrantes venezolanos en Trinidad y Tobago enfrentan explotación y racismo. Trabajan en condiciones duras y mal pagadas, y a veces no reciben el pago completo de sus horas. 

Dominados por el crimen organizado

Ya se ha declarado el estado de emergencia en medio de una violencia armada sin precedentes, pero nadie en el gobierno estancado está asumiendo la responsabilidad. Según el fiscal general interino, Stuart Young, y el ministro de seguridad nacional, Fitzgerald Hinds. El otrora país más rico del Caribe, se ha visto afectado por décadas de pobre liderazgo económico y social, violencia de pandillas, invasiones de hogares, asesinatos y corrupción.

Existe un problema de trata de personas, cuyo principal objetivo son las mujeres jóvenes. Es una zona de transbordo de cocaína y otras drogas ilícitas que se trasladan desde Colombia y otros países sudamericanos a los insaciables mercados de Estados Unidos, el Reino Unido y Europa. En 2023 ocupó el puesto 76 entre 180 países en el índice de percepción de la corrupción  y no ha habido una mejora real en años.

Los ministros aseguraron a los ciudadanos que, si bien sus derechos constitucionales estaban suspendidos de hecho, podían estar tranquilos sabiendo que el Carnaval de Trinidad y Tobago de 2025, que se celebraría en marzo. Carnaval que reúne a muchas personas del país cómo el extranjero y representa una oportunidad para promocionar lo suyo y sacar provecho del turismo cómo lo hacen otros países cómo Brasil, Colombia, Bolivia, Estados Unidos, Italia, Alemania, Hungría e incluso Paraguay. Tiempo donde mostramos un intenso trabajo antes, durante y después de los carnavales que son mayormente realizados en verano para bajar la temperatura del intenso calor que nos acompaña normalmente por un semestre.

Países como  los EE.UU, Rusia o europeos nos visitan en este periodo buscando el calor climático y quizá humano. Es algo por el que ya no vuelven a sus frías tierras y los retiene por estos puntos geográficos, donde no todo lastimosamente no es siempre felicidad y carnaval, porque nos toca informarnos de tristes novedades que se dan por comportamientos y actitudes nada humanos que tiñen de negro o cualquier tono que no represente la jovialidad del verano o vivir en lugares que no deben exportar o promover malas novedades sino trabajar la mentalidad de su población para que esta trabaje formas de atraer a extranjeros al continente, país o ciudad para hacerlos conocidos no tanto por malos acontecimientos sino sobre todo por la calidad espiritual y mental de su gente cómo de lo que esta haga allí.