sábado, mayo 23

Un mundo más hostil

Comentario 3×3

Por Benjamín Fernández Bogado

Los fundamentalismos han surgido de manera vigorosa hacia finales del siglo XX y continúan en el siglo XXI. El atentado acontecido en Niza, en Francia, que acabó con el grito de Alá, es grande de parte del asesino, nos muestra el grado de tensión que ha llegado no sólo en términos políticos, sino fundamentalmente en términos culturales.

Para los occidentales no hay nadie que no pueda ser caricaturizado, para los islamistas el profeta Mahoma no puede ser caricaturizado, ni tampoco Alá, ni nadie que represente un símbolo religioso.

Varias publicaciones satíricas de Francia lo han hecho y han comenzado a poner en tensión los valores del mundo occidental frente a los valores del mundo musulmán, también la cuestión migratoria y la vida de más de cinco millones de musulmanes en territorio francés y en otros territorios del mundo.

Vamos a ver que el mundo se va a volver un territorio cada vez más hostil y cada vez más difícil para los grupos migrantes que no encuentran paz ni tranquilidad en sus territorios de nacimiento.

Los conflictos en Medio Oriente, la irrupción del califato de Isis como opción política, ha hecho que millones de musulmanes vayan buscando refugio a otros territorios, especialmente en Europa, y también de manera equivocada, en los puertos de Asunción, como aconteció recientemente con el caso de siete personas fallecidas al interior de un contenedor y que venían migrando desde territorios árabes e musulmanes.

Es el tiempo de pensar seriamente sobre esta cuestión de carácter cultural que nos atañe a todos y buscar los elementos que nos permitan vivir de acuerdo a los valores de cada sitio y entender esa diversidad también como un principio de coexistencia pacífica.