jueves, abril 23

Un estado de complicaciones

El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones  (MOPC) se encarga de planear, construir, mantener y fiscalizar las obras públicas de un país. También se encarga de regular y promover las políticas de transporte, seguridad vial, agua, saneamiento, minería y energía.

Tiene importantes responsabilidades para la seguridad y comodidad de la población que habite cualquier país, que es vulnerable y puede ser víctima de cualquier tipo de accidente no solo por cómo conduzcan sus vehículos sino por el estado de los caminos que transite. En cuestión de pestañeos puede lesionar o matar a cualquier piloto o pasajero de cualquier viaje que se encuentren haciendo.

Este ministerio cómo los demás que existan en cualquier lugar del mundo debe trabajar bien para justificar su título y el moto o lema de cualquier gobierno que siempre iría por ser más “grandes”, “productivos”, “felices”, “satisfechos”, “sanos” y “seguros”. Desafortunadamente no es la realidad por lo cubierto y publicado por medios de prensa o por lo que toca vivir a algunos que o morimos o seguimos viviendo en recuperación por el tiempo que toque restaurar la parte dañada si es posible hacerlo. 

Gracias al trabajo hecho por algunos medios de comunicación ya sean tradicionales o los de  internet nos informamos y somos testigos que existen pendientes de algunos ministerios porque la lista de accidentados sigue aumentando cómo los daños y riesgos en los caminos que transitamos para llegar vivos y sanos a un lugar en particular. 

Falta de atención

Algo que creíamos sólo existía en países de poco o nulo ingreso económico, pero no es así, los accidentes ocurren en todos lados porque los vehículos cómo caminos están diseñados, hechos y “mantenidos” por el ser humano. Ahora así algunos creen que es una máquina y carecemos de la capacidad de ser perfectos. Aunque busquemos y necesitemos de esa cualidad para reducir o evitar accidentes de cualquier tipo donde, cuando y en la condición que sea.

Afortunadamente soy un sobreviviente de un accidente vehicular que sufrí hace más de 13 años conduciendo en un camino y ciudad donde ya se accidentaron varias personas por haber pasado sobre un camino muy golpeado ya sea por el clima, el peso de los automóviles o la falta de atención, mantenimiento y cuidado que deben tener las rutas ,caminos y lugares  que usemos o necesitamos para estar y/o  llegar a o en un sitio cómodos y sobre todo seguros.

Aunque incomode a cualquiera el informarse de accidentes, estos continúan sucediendo en vías y espacios públicos  por cualquier motivo inesperado. Accidentes que pueden ser controlados o evitados si tenemos cuidado al conducir nuestros vehículos, máquinas que además de lucir bien deben tener un sistema ordenado y elegante para que funcionen cómo deben.

Mi accidente fue en la ciudad de Ybycu’i cuando regresaba de conocer “La rosada” una antigua fundición de hierro y arsenal que funcionó entre 1850 y 1869. Fue destruido por las tropas brasileñas y uruguayas durante la Guerra de la Triple Alianza. Un evento o capricho del Mariscal Lopez que costó la vida de muchos compatriotas, vecinos sudamericanos y la destrucción de muchos espacios, infraestructuras y lo que pueda ser deshecho por el uso de herramientas bélicas. Aunque hoy día por suerte no son utilizadas en esta parte del mundo, más seguimos teniendo muertes o lesionados por el estado paupérrimo de los caminos o el uso de armas de fuego o armas blancas entre civiles que se encuentren bajo los efectos de estupefacientes o por desequilibrios mentales hacen catarsis detonando una bala por algo o alguien en particular.

No solo pasa aquí sino en países que se encuentran buscando el control y fin del narcotráfico cómo de armas de fuego  y lo que pueda causar daños en la vida o salud de su población.

Estar atentos y preparados

Una que debe estar preparada no sólo para conducir bien sus vehículos, sino para conocer, informar o denunciar el mal estado de algunos caminos y/o la existencia de negligencia en el servicio de atención médica que debe contar con herramientas, personal y lo que sirva para atender bien y a tiempo a cualquier accidentado. Aquel día, del que no recuerdo nada por el politraumatismo craneoencefálico que sufrí no había ambulancias para socorrerme, fuí trasladado en una patrullera policial sin el equipo adecuado.

No tuve la atención requerida para  atender a cualquier persona que tenga una lesión por la que pierda sangre o deba ser cubierta para controlar dicha pérdida que puede ocasionar varios problemas en el sistema que existen por el tránsito y presencia de sangre. Es la que parece tener nuestro estado por la falta de atención que sigue presentando a complicaciones que se dan en las obras públicas y comunicaciones, salud, educación y otros campos que deben tener funcionarios públicos preparados y con la predisposición para servir bien para hacer funcionales la existencia del lugar que los emplee.

No solo para evitar complicaciones donde trabajen sino sobre todo en la vida de cualquier persona que busque buena y eficaz atención para atender sus dilemas que si no son respondidos o solucionados por quien se encuentre cómo responsable de un departamento específico pueden llegar a producir otros problemas como las pérdidas de vidas humanas o graves lesiones. Es la hora de hacer lo que deba de hacerse con eficacia y eficiencia.