jueves, mayo 7

Un choque de lealtad/Felix Martin Gimenz Barrios

La palabra lealtad se puede definir como la actitud de dedicación y compromiso hacia
una persona o grupo. Implica detalles como la confianza y el apoyo mutuo donde es
una norma el defender y hasta expandir los intereses comunes como cultivar valores
para desenvolverse como buenos ciudadanos.

El choque generacional es sin duda un tema complejo que básicamente se trata
acerca de las diferencias y conflictos que pueden aparecer entre individuos de
distintas generaciones ya sea por sus experiencias, costumbres y tradiciones. Esa
mezcla que crea un estilo de vida a medida que la humanidad continúa evolucionando
como civilización en el cosmos.

En el contexto laboral, la lealtad vendría a ser la actitud de tanto empleados como
empleadores y su forma de organizarse para determinar roles que brinden ingresos a
ambos lados. Es en este punto donde se da ese conflicto que es hoy día mas notorio
que nunca, pero, en resumen, es una realidad que hoy día las nuevas generaciones
no brindan la misma lealtad en diferentes sectores laborales que generaciones de
antes.

Los jóvenes laburantes saben bien que el mundo ya no es como antes, la
globalización y la automatización han traído una mayor competencia y volatilidad en el
mercado laboral, lo que señala una que los nuevos trabajadores sientan inseguridad y
consideren más opciones de empleo. No se puede olvidar el hecho de que las nuevas
generaciones valoran más el equilibrio entre el trabajo y la vida personal o familiar, si
un empleo no cumple con ciertas condiciones, no dudaran en buscar nuevas opciones.

Esto bien podría tener consecuencias negativas tanto para empleados como para las
empresas sean publicas o privadas. Ambos bandos podrían sufrir de la perdida de
conocimientos y experiencia, lo que resultaría quizá mas perjudicial para el individuo,
pero así también, es una muestra más de que quizá las empresas o, mejor dicho, los
empleadores cuentan con dificultades para atraer y retener talentos, lo cual resultaría
en mala fama.

Para amortiguar un poco mas este choque, se necesitaría primero por parte de las
generaciones anteriores, aceptar la nueva norma, como dice la penúltima pagina del
libro de Soy leyenda, de Richard Matheson… “La normalidad es un concepto
mayoritario. Norma de muchos, no de un solo hombre”.