Donald Trump, el presidente estadounidense de 79 años de edad, ha hecho algo adolescente hace poco en las redes, cómo representa el montaje racista en Internet que muestra a Barack y Michelle Obama como monos o primates. En el video ambas figuras aparecen cantando y bailando al ritmo de la música; “en la jungla, la poderosa jungla”. A esta altura nos preguntamos ¿porqué o para qué el republicano decidió a su edad hacer esto ahora?, cuando Trump dejará de ser presidente en el 2029 y su legado puesto en entredicho.
Hace poco escuché que “la política es un juego”, cómo cualquier deporte o juego de mesa con sus reglas, donde los que participamos en el mismo buscamos ganar algo determinado. Este juego puede volverse atractivo para quienes buscamos participar del mismo de acuerdo a la participación de los personajes del fútbol o la política no solo en lo que se dediquen sino en cómo vivan. Hoy día desde el arribo de las redes sociales, la vida de uno ha dejado de ser privada, porque la exposición de lo privado es lo que busca ver o leer cualquier internauta o consumidor de la prensa amarilla, que presenta noticias con titulares llamativos, escandalosos o exagerados para tratar de aumentar sus ventas, aunque por lo general estas noticias no cuenten con escasas o ninguna evidencia.
El montaje fue publicado originalmente por la web estadounidense de extrema derecha Patriot News Outlet, y republicado por Donald Trump. Hasta la mañana del viernes, el vídeo ya había recibido varios miles de ‘me gusta’ en Truth Social, una red social estadounidense lanzada en febrero de 2022 por Donald Trump. Se estima que esta red tiene entre 2 y 6 millones de usuarios activos a nivel global, se usa exclusivamente para fines políticos e ideológicos, o para publicar tonterías adolescentes, cómo lo identificado hecho por el actual presidente estadounidense.
La división como negocio
Donald Trump, ha reabierto el debate sobre los límites al ejercicio presidencial en ese país, al sugerir la posibilidad de un tercer mandato. La Constitución de Estados Unidos, mediante la 22ª Enmienda, prohíbe expresamente que una persona sea elegida presidente más de dos veces. El actual presidente ya ha cumplido con ese límite y muy pronto deberá tomarse un respiro o “take a break” cómo dicen los estadounidenses que tienen la obligación de decidir quién podría ser su próximo primer mandatario, para que este mande hacer buenas cosas para el habitante y extranjero en el importante país americano Ese país no solo tiene estadounidenses sino asiáticos, africanos, latinoamericanos y de otros lugares, desde hace tiempo, volviéndose en un crisol de culturas y orígenes étnicos. Haciéndose un ejemplo de cómo debe ser la integración pacífica de personas en cualquier juego o actividad humana colectiva cuya actividad pueden servir no solo para entretenerse, sino para educar, aprender e inspirar a otros a ser mejor en lo que hagan.
Trump una vez más nos ha demostrado lo que no se debe o puede hacer cómo presidente y ciudadano de un país con muchas personas de origen étnico africano y de otras bases culturales del planeta. Donde todos no somos iguales en apariencia, lo que pensamos o sentimos, ni en nuestras familias. El primer núcleo social que sirve para entender qué y cómo hacer las cosas entre personas distintas y ese ejemplo llevarlo a nuestros barrios, escuelas, colegios, trabajo o donde nos toque estar e interactuar con otros seres humanos. Trump bajó de sus redes el material, pero ya dejó huellas claras de su carácter.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
