domingo, febrero 1

Tres por tres por Benjamín Fernández Bogado. Jueves 29/01/026

A TAMBOR BATIENTE Y SIN DEBATE
La reforma de la caja fiscal que afecta a militares, policías y maestros irá a tambor batiente. Ayer no dejaron margen para que se
conformaran grupos técnicos que conversaran en torno al tema como habían solicitado y prometido a los
sectores afectados.
El gobierno respondió diciendo que ya tuvieron varias reuniones y que estirar este tema
sería notablemente improductivo. También afirmaron que la próxima semana los
diputados van a aprobar el proyecto enviado por el Ejecutivo, no incluyendo para nada los
cuestionamientos que la sociedad en su conjunto había hecho a las cajas jubilatorias, entre
ellas la de los parlamentarios y otras muchas más cajas que se encuentran en situación
deficitaria. Los maestros han afirmado de que van a salir a las calles, que van a cerrar rutas,
que se van a manifestar y que las clases no se iniciarán el 24 de febrero.
Esta es la parte política de un problema financiero mucho más grave que lo que se ha
venido grimiendo en todos estos días. El problema grande que tenemos es que el Estado
paraguayo no hace la tarea que se debiera, no gasta de forma apropiada nuestros recursos y
miente con respecto a los datos. Dice que se ajusta en la cuestión del déficit fiscal cuando en
realidad no paga sus acreencias en volúmenes altísimos con farmacéuticas, con valieras, con
proveedoras del hambre cero.
O sea, tenemos un Ministerio de Economía en un gobierno de economistas que no dice la
verdad con respecto al manejo de la cosa pública. Y en ese escenario, aprobar una reforma
de carácter parcial es aplicar un parche a un problema mucho más grande que el que ellos
dicen tenemos.
UN ESTADO INFORMAL
Las cuestiones internacionales, especialmente aquellas que perciben el
mundo desde afuera, tienen diferentes foros.
Se está llevando a cabo en Panamá un encuentro que reúne a sectores empresarios y
también a gobiernos del que no participa el Paraguay y que convocó una organización
llamada CAF, que es un Banco de Desarrollo para América Latina, que hace la competencia
al Banco Interamericano de Desarrollo, en donde un premio Nobel Robinson estuvo
hablando para una serie de audiencias, entre ellas una paraguaya, en donde abordó la
situación de la informalidad y el hecho de que los sectores que viven en esa condición ya
han perdido una gran confianza hacia la capacidad del Estado de gestionar la cosa pública
con eficacia en salud, en educación, en viviendas. En definitiva, se percibe un estado muy
distante de la gente que no tiene las características de que la formalización sea una de las
claves para su propio desarrollo. No pagan tributos, en muchos de los casos los sectores
informales ni pretenden estar en el sistema jubilatorio porque no pueden aportar para nada
para lograr dicho estatus.
En definitiva, la informalidad no es solo el sector que corre paralelo al Estado. El Estado
mismo representa la informalidad de una democracia que tiene una deuda pendiente con
las instituciones y con la organización de ellas.
SIN REFERENCIAS NI REFERENTES
La juventud paraguaya se encuentra en un
gran segmento sin valores, sin referencias y sin una claridad de destino.
La situación todavía en los sectores marginales es mucho más gravoso. Muchos jóvenes
participaron del entierro de un asaltante que ingresó a una casa de un contador y que se
abatió a tiros con la persona a quien estaban asaltando. Murieron dos, el asaltado y el
asaltante.
Pero para muchos ha sido una sorpresa la cantidad de gente que despedía a un joven con
frondosos antecedentes que no debería haber estado en libertad. Y en donde también se
denota la poca capacidad de nuestra justicia para aplicarla cuando se trata de personas
peligrosas. La frustración de los policías que inclusive ya lo detuvieron con anterioridad a
este joven que ayer fue despedido con honores con un grupo de gente cada vez mayor.
No es la primera vez que acontece un número importante de personas que despiden a
delincuentes. Ustedes recuerdan a uno de la zona del Bajo Chaco llamado Yacare pó que
también tuvo una situación de despedida similar a la que le dieron ayer en la zona del barrio
Republicano a uno que entró a una casa a robar y terminó matando al dueño de la
propiedad. Todo esto es una cuestión sobre la que deberíamos reflexionar.
¿Qué pasa con nuestra juventud? ¿Qué pasa en esos sectores desconocidos de la vida social
paraguaya? ¿Y qué pasa con nuestra justicia que no hace su tarea? Finalmente detrás de
este sepelio hay varias claves para entender el desarreglo de la sociedad paraguaya.