Si el plan no funciona, cambia de plan, no la meta
Más de una vez en la vida, es casi inevitable que nos toque vivir situaciones que “no estaban en los planes”. Aunque muchas de ellas –la mayoría- las creamos inconscientemente (con programaciones o creencias grabadas en el subconsciente), a veces surgen –ya sea del inconsciente colectivo o del “plan misterioso de nuestra Alma”, circunstancias no tan agradables que parecen desbaratar nuestros planes. En realidad, varias de ellas lo hacen.
Es entonces cuando debemos sacar a relucir nuestra fortaleza como seres humanos, nuestra voluntad, nuestras virtudes más elevadas.
Tenemos la costumbre de querer poner en un trono a las causas y en un cadalso a las consecuencias, cuando lo que debemos saber es que siempre las consecuencias son “víctimas” de las causas y no al revés. Vayamos siempre a...