Náuseas
No vamos a incurrir en la inocentada de pretender una política impoluta, inodora y decente. Un dicho popular afirma que para dedicarse a la política hay que estar dispuesto a tirar la honra a los cerdos. En este espacio creemos que este dicho parte de un supuesto erróneo, porque para tirarla, primero hay que tener honra. Y si se está dispuesto a sacrificarla quiere decir que no hay compromiso alguno con este valor esencial en la vida de las personas.
Ayer, en las paginas de El Independiente, un ejemplar de esta sub-especie no tuvo problema alguno en desembuchar detalles de uno de esos asquerosos trueques de cargos propios de las altas cumbres de la vida política criolla. “Hacete a un costado y te damos un ministerio” confesaba el tipo para, a continuación, agregar que fue traicionado, e...