El ritual es un conjunto de ritos de una religión, de una Iglesia o de una función sagrada o de cualquier tipo de actividad o tarea que identifique a una comunidad en un lugar y momento determinado. Ahora el mundo tiene un evento deportivo importante, el campeonato mundial de fútbol, que no solo hace que estemos viendo a las pantallas u oyendo transmisiones deportivas en la radio para seguir el rendimiento del equipo de nuestro país o el país que nos interese saber cómo le va, que a veces lo seguimos por se del mismo continente, hablamos el mismo idioma o tuvimos o tenemos o tuvimos una historia en común.
Existe un país sudamericano con una historia exitosa en el mundial de fútbol, se trata de Brasil, que se ha hecho con el trofeo 5 veces, 1958 (Suecia), 1962 (Chile), 1970 (México), 1994 (Estados Unidos), 2002 (Corea del Sur / Japón), un típico ritual de haber ganado la copa del mundo en el país consiste en pintar sus calles.
Brasil tiene el récord de ser la única selección que ha participado en todas las ediciones de la Copa del mundo. Uno que se va a paralizar de vuelta el 19 de julio cuando se dé el final del importante acontecimiento deportivo, uno que hasta esa fecha tiene una serie de partidos que deben disputarse hasta que sepamos qué países llegarían a la final. Momento en el que ya tendría sentido poner en práctica los rituales antes, durante o al terminar un partido.
Un éxito repetido
Brasil formó parte del Grupo C junto a Marruecos, Haití y Escocia. Más sabemos que no todo empieza y termina en el grupo en el que nos toque compartir con otros países, el torneo continua de acuerdo a cómo le van a los integrantes de los otros grupos y a los puntos en los que se define quien vuelve a casa o sigue compitiendo.
Brasil ya está clasificado para la fase de eliminación directa. Su próximo rival dependerá del cierre del resto de los grupos y de su posición definitiva en la tabla, avanzando directamente a la ronda de dieciseisavos de final (que se disputará entre el 28 de junio y el 3 de julio).
Cómo sudamericano espero que nuestro vecino rinda bien en los partidos que todavía tiene agendado, y si logra alcanzar la victoria, que el país del “jogo bonito” pinte sus calles y se pinte alegría, que es una emoción básica y positiva que tiene la cultura y forma de ser de su población. Todo depende de cómo esté el equipo de futbolistas “rapai” cómo dice un amigo, que no es brasileño pero también gusta de este deporte, que en pocas horas presentará el enfrentamiento entre Paraguay y Australia para ver y saber si la albirroja continuará en el importante acontecimiento del balompié, que no depende de ningún ritual para ganar, solo de la mentalidad, espíritu y preparación física de los miembros del equipo de cualquiera de los 48 países que empezaron el undial 2026.

Licenciado en Ciencias Políticas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicación o intereses particulares
