Senacsa intensificó las acciones de prevención y vigilancia sanitaria luego de confirmar cuatro casos de rabia bovina en el distrito de Cerrito. La institución también reforzó la vacunación y el monitoreo en establecimientos ganaderos de la zona.
El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) puso en marcha un plan de contingencia en el departamento de Ñeembucú tras la confirmación de cuatro casos de rabia bovina registrados en el distrito de Cerrito. La medida busca contener la propagación de la enfermedad y proteger al hato ganadero de la región.
Como parte de las acciones implementadas, técnicos de la institución intensificaron las campañas de vacunación en los establecimientos afectados y en las áreas consideradas de mayor riesgo. Además, realizaron recorridos por las propiedades para evaluar la situación sanitaria y brindar asistencia a los productores.
De acuerdo con el reporte oficial, nueve productores notificaron casos sospechosos, situación que derivó en la muerte de 25 bovinos. Ante estos hechos, especialistas tomaron muestras para confirmar los diagnósticos y descartar otras enfermedades que presentan signos clínicos similares.
Paralelamente, Senacsa llevó adelante jornadas de capacitación dirigidas a productores y pobladores de la zona, con el objetivo de fortalecer la detección temprana de la enfermedad. Durante los encuentros se abordaron aspectos relacionados con los síntomas, las medidas de prevención, la importancia de la vacunación y la necesidad de comunicar inmediatamente cualquier caso sospechoso a las autoridades sanitarias.
La institución informó que las tareas de vigilancia epidemiológica continuarán en los próximos días mediante controles permanentes, monitoreo de los establecimientos y seguimiento de los animales expuestos, con el fin de evitar nuevos focos de infección.
Asimismo, recordó que la rabia bovina es una enfermedad transmitida principalmente por murciélagos hematófagos y reiteró a los productores la importancia de mantener al día el calendario de vacunación del ganado, ya que esta constituye la principal herramienta para reducir el riesgo de contagio y minimizar las pérdidas en el sector pecuario.