domingo, abril 19

Precio alto de la carne sigue poniendo en aprieto a familias paraguayas a puertas de las fechas festivas

Los altos precios de la carne roja para el consumidor local estuvo en el epicentro de las conversaciones sobre economía familiar y fue punto de debate en el Congreso y el Poder Ejecutivo. Se trata de un tema socioeconómico muy sensible por lo que resulta atractivo desde el punto de vista político.

los robustos indicadores macroeconómicos se sienten poco o nada entre la clase obrera y la más vulnerable que este tuve que ajustar cinturones para llegar a fin de mes por la disparada de precios de alimentos de la canasta básica, especialmente de la carne.

De acuerdo a la inflación oficial, los precios promedio de la carne vacuna subieron por encima del 20%, aunque en realidad de las calles se registraron subas por encima de 50%. En las últimas semanas, tras un breve respiro, los precios cárnicos vuelven a subir.

Ganaderos, frigoríficos y distribuidores (spuermercados) se tiraron la pelota unos a otros para tratar de explicar las exorbitantes suba, que basicamente se dio por lo básico del mercado libre, la ley de oferta y demanda.

El tema incluso ganó relevancia política tras la triste declaración del senador Luis Pettengill, quien dijo que la gente puede comprar puchero a G. 10.000; lo que acaparó titulares y puso e instaló el debate en la arena política.

Interés polìtico

De modo a “quedar bien” ante ojos de potenciales votantes (consumidores), se dio largada a una carrera en Diputados por presentar un anteproyecto de ley de modo a congelar los precios; también se presento un pedido informe en la estructura de costos en el complejo cárnico para conocer que actor de la cadena está quedando con el mayor pedazo de la torta en términos de márgenes de ganancias.

El diputado Raúl Benítez presentó un proyecto que busca transparentar la estructura de costos de la carne en toda la cadena productiva, desde la compra por parte de los frigoríficos hasta la fijación de precios en góndola. Los presidentes de ambas cámaras del Congreso también se pronunciaron.

“La Conacom hoy no está interviniendo, entonces lo que está a la vista es que tenemos un Estado cómplice al no activar los mecanismos de control e investigar lo que está ocurriendo. Por lo tanto, nos vemos obligados a presentar ese proyecto de ley, de manera que esté a la vista del ciudadano quién está cometiendo el abuso (de precio)”, dijo ante el plenario de la Cámara Baja.

La solicitud, todavía sin fecha de tratamiento en la agenda legislativa, contempla información sobre costos directos e indirectos, margen de ganancia, precio de venta al siguiente eslabón de la cadena, volumen mensual comercializado y otros factores que incidan en el precio final para el consumidor.

El Diputado Yamil Esgaib y los senadores Lilian Samaniego, Bachi Nuñez, Esperanza Martínez y otros legisladores también tirotearon contra los empresarios del sector cárnico.

¿QUÉ DIJO PEÑA?

El presidente de la República, Santiago Peña, también intervino en varias ocasiones manifestando preocupación por los precios y empatía hacia los consumidores, el mismo mensaje fue reforzado por algunos ministros del Ejecutivo que hacen parte del Equipo Económico.

El líder el Ejecutivo reconoce como “válido”, la avalancha de reclamos por parte de la ciudadanía y se comprometió a dar seguimiento al tema.

«Quiero que el paraguayo de clase media coma el corte premium. No quiero decir que tiene que ir bajando en su calidad. Yo quiero que coma la misma carne que hoy está comiendo una persona a nivel internacional. Creo que el camino es seguir aumentando la producción ganadera, seguir apoyando al sector productivo”, expresó.

EN CONTEXTO

Vale recordar que según los datos oficiales, que mide el Banco Central el promedio de precios de la carne subió 23% en términos interanuales, aunque los consumidores y los propios supermercados hablan de suba generalizada por encima del 40%, lo cual està haciendo que las familias paraguayas dejen de comer cortes de primera calidad para contentarse con carne de segunda, puchero y otras carnes como cerdo y pollo.