viernes, julio 10

PERDER PESO Y RECOMENDACIONES

Ahora, y quizá algo tarde, nos concentramos excesivamente en lo que pensamos, cómo lucimos y nuestra salud interna, cuando debería ser una prioridad perpetua tener en cuenta lo que y cuanto comemos o lo que hacemos para estar en buenas condiciones físicas y mentales. Porque lo que sea que comamos o bebamos influye mucho en cómo funcione nuestro cerebro, como otros órganos del sistema que también dependen de lo que y cuanto decidamos comer. 

Y para tener en cuenta existen dietas especializadas para quienes tengan una condición de salud delicada o que necesite cuidado de lo que introduzca para alimentarse. Algo importante desde que despertamos hasta volver a descansar, siempre teniendo cuidado con lo que y la cantidad que decidamos comer.

Algunos optan por el ayuno que es la abstención voluntaria de ingerir alimentos (y también bebidas) durante un período específico de tiempo. No es muy popular porque se trata de consumir nada por un tiempo.

Ahora han demostrado que el ayuno intermitente mantiene la pérdida de peso a largo plazo, independientemente del horario de las comidas.

 La Universidad Pública de Navarra y el Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER) demuestran que limitar la ingesta de alimentos a una ventana de ocho horas ayuda a mantener el peso perdido 12 meses después de finalizar la intervención en adultos con sobrepeso u obesidad.

Administrar las fiestas

Debemos entender que el ayuno intermitente no es una dieta en el sentido tradicional, sino un modelo de alimentación que se basa en ciclos de períodos de comida y períodos de abstención de alimentos. 

Existen diferentes formas de estructurarlo, adaptándose al estilo de vida de cada persona:

  • El método 16/8 (El más común): Consiste en ayunar durante 16 horas seguidas y concentrar todas las comidas del día en una ventana de 8 horas. En la práctica, suele ser tan simple como saltarse el desayuno: haces tu última comida a las 10:00 p.m. y vuelves a comer al día siguiente a las 2:00 p.m.
  • El método 5:2: Durante 5 días de la semana comes de manera completamente normal, y durante los otros 2 días (que no deben ser consecutivos) reduces tu ingesta a unas 500 o 600 calorías diarias.
  • Comer-Parar-Comer (Ayuno de 24 horas): Implica ayunar durante 24 horas completas, una o dos veces por semana. Por ejemplo, cenar hoy y no volver a comer nada hasta la hora de la cena del día siguiente.

Este método le podría servir si está dispuesto a ponerle una pausa a lo que o cuanto come, acompañándolo de tareas físicas ligeras que sirvan para su estética y mantener activo su sistema óseo muscular.  Es una opción más a las muchas ya conocidas.