Años atrás luego de haberme accidentado pensé que todo estaba perdido y no había vuelta atrás, todo se derrumbó, mi presente, planes a futuro y expectativas que tenía para mi vida. Ahora leo que el filósofo griego Empedocles decía; “Cuando todo se derrumba, no siempre es el final: a veces solo es un reordenamiento de lo que eras y/o pretendías ser o hacer.
El pensador añade que; “Un quiebre no siempre indica fracaso. Puede ser el momento en que una estructura deja de sostenerse y da paso a un reordenamiento consciente”. En mi caso fue un reordenamiento mental y físico porque lesioné la cabeza y rodillas, al principio era una mezcla de confusión y dolor y tenía que ordenar lo que pasaba y no pasaba en mi mente golpeada e intentar moverme en una silla de ruedas que gracias al enfermero y mi familia que me ayudó mucho para conectar tiempos, lugares, nombres y lo que se perdió luego del politraumatismo craneoencefálico.
Cada vez que me vuelven esas imágenes de ayer respiro profundo, me desconecto del pasado y me conecto con el presente para evitar complicaciones y agradezco por lo que tengo y lo logrado en estos más de 14 años de vida y salud. Que finalmente, son todo y más en la vida de cualquiera en un mundo donde existen personas con distintos problemas que no les permiten moverse, ver, escuchar, hablar, respirar o tragar.
Por eso no pierda la esperanza si puede hacer todo lo básico, está vestido y tiene un techo y paredes que lo protegen de las amenazas que existen afuera, solo debe agradecer a quienes hacen posible que esté y pueda continuar con salud y paz mental y espiritual.
Darle sentido a la vida
Hay momentos en los que la vida parece desarmarse sin previo aviso: un trabajo que termina, una relación que se agota, una etapa que deja de tener sentido. Así y todo debemos tener en cuenta que la vida continúa y lo hace no a la velocidad de nuestros abuelos, sino lo hace mucho más rápido, solo tómese unos minutos y observe a su hijo, sobrino o nieto y note cómo cambiaron su apariencia y comportamiento ante lo que sea. Ellos mismos tendrán que enfrentarse algún día a pruebas que no deben ser concebidas cómo el final de todo.
Sino cómo decía Empédocles; “tomarlo cómo una oportunidad para reordenar nuestras vidas”. Objetivo que llevará trabajo o tiempo de acuerdo a cómo nos encontremos luego del percance. Para mí no fue fácil tragar, hablar o ponerme de pie al principio cuando respiraba con traqueotomía por el cuello, me alimentaba con sonda nasogástrica por la nariz y estaba sentado en silla de ruedas. Es un episodio que afortunadamente está en el ayer y no lo volveré a experimentar.
Empédocles (aprox. 495 a. C. – 435 a. C.) fue uno de los filósofos presocráticos más fascinantes. No solo fue pensador, sino también místico, médico y, según la leyenda, ¡hasta mago!
Propuso que todo lo que vemos está compuesto por la mezcla de cuatro raíces eternas e inalterables:
- Fuego
- Aire
- Tierra
- Agua
También decía que si los elementos son materia inerte, ¿qué hace que se muevan? Empédocles introdujo dos fuerzas psicológicas y cósmicas que actúan sobre la materia del:
- El Amor (Philia): La fuerza que une los elementos para crear vida y armonía. Tiende a la unidad.
- El Odio o Discordia (Neikos): La fuerza que separa los elementos, causando la desintegración y el caos.
A estas ideas y en relación a lo leído más arriba, Empedocles añade que; cuando algo se rompe, lo que cae no es únicamente el resultado visible —una rutina, un proyecto, una dinámica—, sino la forma en que estaba organizado.
Y si no se ha destruído hechado a perder, siempre existe la posibilidad de organizar lo desorganizado ya sea nuestro estado de salud, relaciones sociales, tareas laborales o académicas o lo que sea hayamos estado haciendo. Siempre repito que la libertad total me llegó cuando volví a respirar por la nariz, comunicarse con palabras oralmente, pensar en orden y volver a estar de pie con andador, férulas y bastón.
Y no pierdo la esperanza de dejar de usar las férulas, bastón y estar escoltado por una persona para evitar tropiezos, por eso sigo reorganizando diariamente entre mi trabajo, vida cotidiana con la familia y amigos reales que puedan acercarse junto a mi para que la relación real cumpla para mi mente que no la puedo ver cómo admiro mi piel o aspecto que tenga por fuera, más siento que sigue necesitando ajustes por mi forma de actuar con otras personas fuera y dentro de casa. Donde siempre habrán personas con dilemas que deben ser reorganizados y por eso no deben ser considerados el final de lo que sea. Es todo un desafio sin lugar a dudas,

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
