miércoles, abril 29

Paraguay, dos siglos y algo

Estamos solo  a unos días de cumplir 214 años de independencia  de la corona española y Paraguay todavía no se independiza del letargo, la apatía y el desinterés por la mala actitud o el comportamiento sedentario de no trabajar bien en comunidad por el bien de todos. El 14 y 15 de mayo de 1811 los paraguayos fuimos el segundo país americano en lograr la independencia luego de Haití que lo hizo en 1804.  Otros países que siguieron fueron Colombia (1810), México (1810), El Salvador (1811), Argentina (1816), Chile (1818) y Perú (1821).

El siglo XVII fue importante para esta parte del mundo porque representa el tiempo en que decidimos dejar de depender o vivir bajo una administración europea que tuvo distintos problemas para adaptarse a las culturas que la recibieron en aquel tiempo. 

En Europa fue un período caracterizado por el auge de la monarquía absoluta, la intolerancia religiosa, la sociedad estamental, el estancamiento económico y el desarrollo de la racionalidad y la experimentación como métodos de conocimiento. Fue también un siglo violento, marcado por guerras religiosas y políticas en gran parte del continente. Que hoy día está siendo repoblado por muchos latinos, paraguayos entre ellos.

Un hecho que llama la atención porque comparando a lo que se vivió en 1811, tiempo en el que imaginó el migrar no era algo tan presente entre las prácticas de la población y mucho menos en su mente que estaba concentrada en trabajar para y por el país que iniciaba la población. Una que ya no existe, más podemos imaginar lo que habrá significado esa independencia para el habitante y emular el espíritu de la población a favor del país que en pocos día está de cumpleaños.

Celebrar y comprometerse

Dos días feriados que debería ser solo el 15 de mayo en el que es habitual que hagamos ruido, decoremos casi todo con la tricolor de nuestra bandera y nos alimentemos con la tradicional comida de nuestro país que notamos también gusta a los paladares del mundo, y representa una oportunidad para exportar lo que consumimos aquí si está bien hecho y presentado para el consumidor extranjero.

También notamos que mira a nuestro país para establecerse por el clima, la gastronomía, la cultura y la forma de ser del paraguayo que debemos tener la valentía, el coraje y orgullo de nuestro país, nuestra producción artística, intelectual y los referentes que salen de la misma. -no denigrarlos, humillarlos o reducir el nivel que alcanzan en importantes concursos deportivos o culturales. El trabajo de construir una Nación  implica dedicación, tiempo y sacrificios enaltece la bandera paraguaya y es el que mejor simboliza nuestro país. 

Tienen razón, estamos a días de recordar ese onomástico, más es importante tener en cuenta más de dos siglos después lo que habrá significado ser independientes de un país del que algunos paraguayos han vuelto a depender por las malas condiciones que presenta el Paraguay y otros países latinoamericanos. Desafortunadamente muchos van abandonando por no tener las comodidades que ofrecen otros sitios que cumplen bien con el nativo cómo con el extranjero.

El paraguayo migrante  simbolizó y simboliza una persona importante en muchos lugares por la mano de obra accesible, y capaz para algunas cosas, que en algunos países no es tan bien visto y se encuentra ante deportaciones o maltratos marcando así una referencia desafortunadamente, para no ir a estos lugares a estudiar, trabajar o establecerse. Ser independiente es forjarse un destino en el país donde uno nació.