viernes, octubre 9

NARCOTRÁFICO Y NUEVOS HORIZONTES

El narcotráfico es el comercio ilegal a gran escala de sustancias tóxicas o estupefacientes (drogas no autorizadas), que abarca desde el cultivo y la producción hasta la distribución, venta y lavado de dinero proveniente de estas actividades. En nuestro mundo existen países destacados en el narcotráfico porque han logrado desarrollar un sistema de producción y distribución de la droga en sus países y hoy día en todo el mundo, planeta que se ha achicado desde que herramientas cómo la “red internacional” (INTERNET) han aterrizado y se han vuelto no solo en puentes entre personas sino entre organizaciones, instituciones, empresas y cualquier asociación de personas que tengan un objetivo en común. 

El objetivo del narcotráfico es la maximización de ganancias económicas desmedidas a través del control de un mercado ilegal de alta demanda. Este tráfico de narcóticos no tiene una fecha determinada en la que se inicia, más se desarrolló a través de varios hitos históricos a lo largo de los siglos XIX y XX, pasando de ser un comercio legal de sustancias a un negocio ilícito transnacional. Ahora África, el nuevo horizonte del narco latinoamericano. Y los cárteles mexicanos y redes sudamericanas amplían sus negocios en África. Ya no se trata solo de rutas de cocaína: crece la producción local de drogas sintéticas y la cooperación con grupos africanos para intoxicar y destruir a su población porque los narcóticos traen consigo una serie de problemas a la salud mental y física del consumidor

Nuevas rutas

Durante años, África fue vista sobre todo como una escala en una de las grandes rutas mundiales de la cocaína: cargamentos procedentes de América Latina cruzaban el Atlántico y seguían camino hacia Europa. Esa ruta sigue activa. Pero se está consolidando otra dinámica: redes criminales mexicanas están llevando a África conocimientos, operadores y, en algunos casos, la producción de drogas sintéticas. Algo que debe preocupar no solo a las autoridades o estados africanos, sino sobre todo a su población, porque este negocio trae consigo una serie de problemas cómo;

1. Inestabilidad Política e Institucional:

Cooptación del Estado (Captura institucional): El crimen organizado utiliza su inmenso poder financiero para sobornar o financiar campañas de funcionarios, policías, jueces, fiscales y políticos. Esto genera impunidad sistemática y debilita la confianza de la ciudadanía en las instituciones democráticas.

2. Violencia, Inseguridad y Descomposición Social:

Incremento de homicidios y delitos violentos: Disputas entre bandas por el control de territorios (plazas o rutas) desencadenan olas de homicidios, secuestros, extorsiones (racquet) y desapariciones.

3. Impacto y Distorsión Económica:

Economía subterránea y lavado de dinero: La inyección masiva de dinero ilícito distorsiona sectores como la construcción, la compra de bienes raíces y el comercio, generando competencia desleal frente a empresarios legítimos e inflación inmobiliaria.

4. Crisis de Salud Pública:

Aumento de las adicciones y sobredosis: Sobrecarga de los sistemas de salud pública en el tratamiento de adicciones, enfermedades asociadas (como VIHs por uso intravenoso o patologías mentales) y urgencias por sobredosis.

5. Daño Ambiental:

Deforestación: Tala de bosques nativos y reservas protegidas para el establecimiento de cultivos ilícitos (coca, amapola, marihuana) o pistas de aterrizaje clandestinas.

6. Aislamiento e Imagen Internacional:

Los países con alta presencia del narcotráfico sufren sanciones diplomáticas o financieras, listas negras de lavado de dinero (como la lista del GAFI), endurecimiento de requisitos de visados para sus ciudadanos y mayores controles e inspecciones al comercio exterior, lo que encarece las exportaciones nacionales.

En África hay 54 países independientes reconocidos por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y miembros de pleno derecho de la Unión Africana. Con mujeres, hombres, niños, jóvenes, adultos, mayores de edad con distintas experiencias y habilidades desarrolladas por lo que hayan aprendido, trabajado o vivido de manera particular, es cierto que el africano no luzca igual que el asiático, europeo, norte o sudamericano, pero son seres humanos cómo nuestros parientes, vecinos, compañeros de trabajo, estudios o de cualquier asociación de personas que existimos para y por algo. Lo que ahora se está dando con el narcotráfico hacia África es una llamada de atención al africano, al mundo y cómo les afectan a los responsables de su seguridad.

El filósofo Confucio decía; «El sabio aprende con los errores de los demás, el inteligente con los propios y el ignorante no aprende ni con los suyos.», cómo “homo sapiens” u hombres sabios debemos aprender de los errores de los demás; de personas adictas o países que tienen a muchos carteles activos con este negocio y cómo han terminado sus miembros enfrentados o capturados con y por las fuerzas de seguridad o quienes los denuncien o combatan contra ellos. Hay que poner a África en el radar.