Nuestros días cuentan con 24 horas que pueden ser bien distribuidas para descansar, estudiar, trabajar, comer y cumplir con cualquier compromiso que tengamos agendados y estar satisfechos con nuestros logros y estado físico y/o mental que tengamos al cerrar la jornada. La misma que empieza cuando despertamos y termina cuando volvemos a descansar. Tarea que puede ser larga o corta de acuerdo a la fatiga que tengamos y el tiempo que necesiten nuestro cuerpo y mente para recuperarse y estar listos para rendir bien en la jornada que tengamos para enfrentar.
De acuerdo a lo que tengamos que cumplir a veces el tiempo no es suficiente por lo que algunos optan por madrugar que suele ser beneficioso para muchas personas, aunque no es una regla universal que funcione igual para todos. A veces porque corta el sueño o esa agradable experiencia que no queremos terminar, pero debe concluir en algún momento para poder trabajar, estudiar, alimentarnos o asearnos despiertos para cumplir bien nuestros compromisos.
Arthur Brooks, profesor de Harvard dice: “Me despierto a las 4:30 todas las mañanas, no porque me guste, sino porque la considero la primera victoria del día”. Debemos tener en cuenta algunos beneficios de madrugar que son;
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Mayor productividad: Las mañanas suelen ser más tranquilas, con menos distracciones, lo que permite concentrarse mejor y ser más eficiente en las tareas importantes.
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Mejora del Estado de Ánimo y la Salud Mental: Se asocia con menores niveles de depresión y ansiedad. La exposición temprana a la luz natural ayuda a regular el ritmo circadiano. Los madrugadores suelen reportar más optimismo, alegría y buen humor.
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Mejor Gestión del Tiempo: Levantarse antes da un margen para organizar el día, disfrutar de un desayuno tranquilo, hacer ejercicio o dedicar tiempo a aficiones personales antes de que empiece el ajetreo diario. Esto puede reducir el estrés.
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Mejor Calidad del Sueño: Si madrugar implica acostarse más temprano, ayuda a regular el ciclo de sueño-vigilia (ritmo circadiano), lo que puede mejorar la calidad del descanso nocturno.
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Oportunidad para el ejercicio: Las personas que madrugan tienen más probabilidades de incorporar el ejercicio matutino a su rutina, que aumenta la energía para el resto del día.
Cada persona es diferente
Los cronotipos son patrones individuales de ritmos circadianos que determinan cuándo una persona se siente más alerta y activa a lo largo del día. Identificar tu cronotipo te permitirá optimizar tu rutina diaria y mejorar tu rendimiento general. Para identificarlo se sugiere;
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Elimina el despertador: Duerme sin alarma por al menos 3 a 5 días seguidos (idealmente).
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Registre la Hora Natural de Despertar: Anota la hora a la que te despiertas de forma espontánea y te sientes descansado.
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Registre la Hora de Acostarte: Anota la hora a la que empiezas a sentir sueño de forma natural.
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Evalúe el Pico de Energía: Durante esos días, observa a qué hora te sientes más despierto, alerta y productivo para hacer tareas mentales complejas.
Con todo esto usted conseguirá la mejor información para madrugar sin dilemas y cumplir con sus tareas sin complicación o frustración porque se le “fue el tiempo”. Estas conclusiones de Brooks son para tener en cuenta y quizá ya lo pueda aplicar a su vida mañana.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
