El cerebro es uno de los centros nerviosos constitutivos del encéfalo, existente en todos los vertebrados y situado en la parte anterior y superior de la cavidad craneal. En un adulto pesa entre 1.3 y 1.5 kilogramos, tiene un volumen aproximado de 1350 cm³, ocupando alrededor del 2% de la masa corporal, es importante atenderlo y cuidarlo bien porque regula las funciones de nuestros sentidos, la digestión, nuestro movimiento y capacidad de asimilar y responder a temas abstractos que nos rodeen. Según el neurocientífico argentino Quian Quiroga; “El cerebro humano no busca recordar, lo que busca es entender”.
Existen personas muy preocupadas de no recordar nombre de personas, lugares, fechas, acontecimientos o lo que hayan hecho alguna vez en su vida y lo que les debe preocupar más es entender lo que ve, escucha, siente o lo que sucede a su alrededor para dar sentido al porqué y para qué existe nuestro cerebro. Uno de los órganos más complejos de nuestro sistema por su construcción y funcionamiento. Está partido en dos encéfalos que aunque estén separados trabajan juntos por estar conectados el uno con el otro para poder responder bien a cualquier demanda, rendir bien en nuestros exámenes, trabajar y vivir en orden.
El trabajo del entender lo que ocurre a nuestro alrededor es función de la “neurona concepto” ubicada en el hipocampo que es la parte medial del lóbulo temporal de cada hemisferio cerebral, son muchas neuronas, no una sola de los 86 mil millones de neuronas cerebrales. Que deben estar en lo posible siempre activas con tareas sanas y seguras cómo la lectura, pintura, escultura, escritura, composición, cocina o con tareas físicas sin exceso en lo posible, manteniendo la regularidad de las mismas y socializando virtual o realmente.
La importancia de socializar
Es en la interacción con otras personas que logramos activar la «red cerebral social», involucrando áreas como la corteza prefrontal (decisiones, emociones), la amígdala (emociones), la ínsula (empatía), el hipocampo (memoria) y el sistema de recompensa (dopamina), liberando neurotransmisores como la oxitocina, serotonina y endorfinas para fomentar la conexión, el placer y la comprensión de los demás a través de mecanismos como las neuronas espejo.
Por todo eso debemos cuidar, valorar y buscar momentos para comunicarnos con otras personas, es cómo un ejercicio físico que hagamos, pero sirve para nuestra mente que debe estar ocupada pensando en cosas importantes para nosotros y otras personas en nuestro entorno familiar, laboral o de cualquier círculo social que frecuentemos, donde existen personas que reflexionan y sienten no igual que nosotros, pero tienen la capacidad de hacerlo. Lo que debemos lograr es que entiendan y perciban buenas cosas para sí mismos y quienes les rodeen donde y cuando sea para hacer que exista una armonía, paz y orden donde vivamos, trabajemos o estudiemos.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
