sábado, abril 25

Lavado común

Es lamentable observar en los procesos judiciales donde se involucra el lavado de activos la escasa confianza que tenemos en nuestras instituciones encargadas de perseguir este tipo de delitos y de aquellos que deberían sancionar los hechos delictivos como tal.

Ahora mismo, en la cuestión investigadora de los casos de Cartes y sus empresas, comienzan primero a cuestionar el informe de Seprelad, después van a decir que la Fiscalía no tuvo todos los recursos y van a buscar que se enfríe la circunstancia.

La única manera que parece que estos delitos transnacionales puedan ser recurribles y sancionables es que algún país como Estados Unidos tome el caso como una cuestión relevante a sus intereses; de lo contrario vamos a seguir el mismo tranco en todos los casos donde aparecen hechos de este tipo y comienza a plantearse la cuestión de que es un asunto político y no judicial.

Por ese camino -casi siempre- estamos tirando la pelota hacia fuera y nunca estamos limpiando la casa sucia que tenemos.