martes, agosto 4

LA URGENCIA DE LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA

La energía es la capacidad de un sistema para realizar un trabajo o para producir un cambio en sí mismo o en otros cuerpos (como generar movimiento, emitir luz, transferir calor o alterar la materia). Una capacidad que usamos no solo para iluminar, cocinar, tratar o curar a quien sea, sino para comunicarnos, movernos, trabajar y hasta vivir diariamente. 

Para hacer realidad dicha capacidad necesitamos de fuentes de energía cómo hidroeléctricas, Energía Eólica: que utiliza la fuerza del viento para mover las palas de aerogeneradores instalados en parques eólicos, transformando la energía cinética en electricidad. Energía de Biomasa: proviene de la materia orgánica (residuos agrícolas, madera, estiércol o cultivos energéticos) que se quema o procesa químicamente para obtener electricidad, calor o biocombustibles (como el biodiésel o bioetanol). 

La energía verde (o energía limpia) es aquella energía que se genera a partir de fuentes naturales e inagotables y cuyo proceso de producción y consumo genera un impacto ambiental mínimo o nulo, especialmente en lo relativo a la emisión de gases de efecto invernadero (como el dióxido de carbono, (CO2) y la generación de residuos tóxicos. 

La población total de América Latina y el Caribe es de aproximadamente 672 millones de habitantes. Los tres países con más gente en esta zona son Brasil, México y Colombia. Donde se están desarrollando planes y programas para hacerse de fuentes de energía verde o “limpia” para que su población pueda vivir cómoda en su país y evitar que la misma emigre de los mismos o por sentirse incómodos en sus tierras se organicen contra sus propios  estados que tienen la obligación de responder a su población con las comodidades básicas cómo el orden, limpieza, seguridad educativa, sanitaria y laboral. 

Hay que comenzar a prepararse

La transición energética en América Latina y el Caribe ya está en marcha. A pesar de tener una de las matrices eléctricas más limpias del mundo (con más de 60% de la electricidad proveniente de fuentes renovables), alrededor de 67% de la energía total utilizada en transporte, producción industrial y uso residencial sigue dependiendo del petróleo, el gas y el carbón. Esta aparente contradicción muestra tanto la escala del reto como la oportunidad histórica que tiene la región. hoy día existe mucha más claridad sobre cómo ampliar la generación de energía a partir de renovables que sobre el desmantelamiento de la infraestructura fósil  

Ahora más de 50 organizaciones de la sociedad civil de América Latina y el Caribe presentamos una Hoja de Ruta para la transición energética justa, como contribución regional al proceso impulsado por la Presidencia de Brasil de la COP30 para avanzar hacia la transición lejos de los combustibles fósiles de manera justa, ordenada y equitativa.

La energía verde tiene;

1. Beneficios ambientales: Mitigación del impacto climático

2. Beneficios económicos y de mercado

3. Beneficios de independencia y seguridad energética

4. Beneficios sociales y de salud pública

No solo gana el proveedor o administrador de la energía sino el usuario y cualquier habitante del país que se mude a este tipo de capacidad que no existe y es usada en Europa, Asia u otras regiones del mundo sino desde aquí ya vivimos hace rato con fuentes de energía limpias que representan una base de energía para ciudades, barrios y países que la usen bien para producir y hacer que exista el progreso que sirva para la comodidad de la población. Nosotros con dos grandes represas deberíamos estar listos para la transición.