domingo, mayo 17

La paz es importante

Al leer el título podrían decirme; “Iñaki no seas retórico” o “no expreses cosas lógicas o ya entendidas”. La paz es la relación de armonía entre las personas, sin enfrentamientos ni conflictos. no es solo la «ausencia de guerra». Es un estado de equilibrio que genera beneficios tangibles en nuestra salud, productividad y relaciones entre seres vivos en un mundo en el que hasta ahora nos informamos de guerras entre países, daños hechos por bandas criminales en nuestro planeta en el que el presidente estadounidense Donald Trump quiere establecer un consejo de paz y dejar sin efecto el trabajo de la organización de las naciones unidas (ONU) que desde 1945. El mandatario americano actúa como una especie de «árbitro global» y facilitador del progreso. 

Su misión no es gobernar el mundo, sino crear las condiciones para que los países colaboren y no luchen entre sí. porque “la violencia no solo engendra violencia” sino destruye recursos que debamos usar o relaciones humanas que son útiles no solo para alguien en particular sino la comunidad de vecinos, parientes o equipo de trabajo, estudio o deportivo. 

Este Consejo de Aaz es un organismo internacional ambicioso que busca redefinir la diplomacia global bajo un modelo de liderazgo más directo y empresarial. Está integrado hasta ahora por Paraguay, EEUU, Argentina y paraguaya en América. Albania, Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Bulgaria, Hungría y Kosovo en Europa. Arabia saudita, Bahréin, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Israel, Jordania, Kuwait, Marruecos, Qatar, Turquía en medio oriente, e incluso Indonesia, Kazajistán, Mongolia, Pakistán, Uzbekistán, Vietnam. 

Idas y venidas

Y es menor al número de países que formábamos parte de la ONU y es noticia ahora que Trump retira la invitación para que Canadá se una a su “junta de paz global”. entonces tenemos a un país americano menos que pueda participar en el consejo porque Donald Trump decidió retirar una invitación para que Canadá se uniera a su iniciativa de «junta de paz» destinada a resolver conflictos globales. 

Es una decisión difícil de entender porque el vecino de los EE. UU tiene recursos e intenciones para que exista paz no solo en su casa sino el resto del planeta. Donde lastimosamente continúa el uso de armas bélicas para causar daño a otras personas, perjudicar estados de salud y destruir infraestructuras que sirvan para sanar, estudiar, trabajar o vivir. Sigue el temor no solo en barrios, ciudades sino en países y continentes de que volvamos a repetir el error de otra guerra mundial. 

Acontecimiento que se estima llevó de entre 70 a 80 millones de personas a la otra dimensión. Lugar donde no vemos, escuchamos, pensamos o sentimos nada y no solo por un instante, sino la experiencia es eterna, se acabó todo para quien o lo que haya existido. No lo sé por experiencia, porque afortunadamente sigo vivo y sano y con el deseo de continuar viviendo en paz con todo ser vivo en la tierra, planeta en el que a través de la paz y armonía hemos logrado integrar a comunidades del mundo, comunicarse y construir herramientas, vías y recursos para el bien común del terráqueo que desde siempre ha estado cómodo en lugares limpios, ordenados, sin ruido o lo que provoque irritación en su mente y espíritu. Es cuestión de intentarlo.