lunes, febrero 2

La inteligencia artificial cada vez más recurrida

La inteligencia artificial (IA) es el desarrollo de sistemas informáticos capaces de realizar tareas que normalmente requieren inteligencia humana, como el aprendizaje, el razonamiento, la percepción y la toma de decisiones en el campo que se invierta para conocer, estudiar y desarrollar algoritmos necesarios para que cualquier máquina opere en vez de personas cómo usted, yo, su pariente o conocido que podríamos. Con ella podríamos dejar de ser empleados si nuestras empresas apuestan reemplazarnos por comunicadores, contadores, mecánicos, choferes, abogados, traductores y empleos con tareas repetitivas.

Porque resultará más barato y cómodo para cualquier empleador ocupar a máquinas que no se sindicalicen u organicen para manifestarse contra empresas, instituciones u organizaciones o que en su trabajo no logren iniciar, desarrollar y terminar tareas encomendadas en un lugar y tiempo en particular.

No es nada fácil reemplazar a una persona o grupo de personas de cualquier trabajo, porque se trata de sustituir mentes que razonan y sienten alrededor del desarrollo de productos o servicios que son consumidos por otras personas en nuestro país como fuera del mismo. Gracias a la red internacional (internet) ya existen muchos diseñadores, programadores, editores, escritores y planificadores de cualquier tarea que desde donde estén con acceso a la red y cualquier máquina pueden hacer lo que antes ocupaba a muchos y significa o representaba un elevado costo para cualquier emprendedor.

Y finalmente este opta por invertir en un sistema de IA. Que ya presenta problemas sobre cómo miles de humanos «sobrecargados de trabajo y mal pagados» entrenan a la IA de Google para parecer inteligente, y los evaluadores de IA contratados describen plazos agotadores, salarios bajos y opacidad en torno al trabajo para hacer que los chatbots sean más inteligentes. Siendo.

Nuevas funciones

La función principal de un chatbot el simular conversaciones humanas para interactuar con los usuarios, automatizar tareas y responder preguntas de forma instantánea cómo el diálogo que tendría con sus compañeros de trabajo, clientes o jefes que tienen consciencia y emociones cómo cualquier ser humano y que al esperar lo mismo de cualquier máquina nos estamos pasando los seres humanos entre nosotros en la búsqueda de hacer más inteligentes que nosotros a las cosas.

Este acontecimiento nos enseña que no debemos perder la paciencia ni el juicio por buscar alcanzar objetivos cómo lo hace cualquier maratonista o atleta de deportes de resistencia que demanda más allá que la fuerza, la concentración mental y la inteligencia real, que es la responsable que tenga una pantalla frente a usted y una conexión a cualquier lugar del mundo. En este mismo planeta en el que la inteligencia artificial (IA) se encuentra ganando cada vez más espacio y confianza por el terráqueo, que debemos seguir preparándonos como actualizarnos de las novedades en relación a nuestros empleos que podrían hacerlo máquinas sí no le agregamos un valor humano más a las funciones que están bajo riesgo de ser tomadas por la IA.