domingo, mayo 10

La consciencia y su importancia

La consciencia es el conocimiento que una persona tiene de sí misma y de su entorno, incluyendo sus propios estados internos (emociones, pensamientos) y la realidad externa, permitiendo funciones como la percepción, la reflexión y la capacidad de actuar adecuadamente y con discernimiento donde, cuando y con quienes nos toque estar para evitar complicaciones. Es importante porque nos da el poder de influir en los resultados; nos ayuda a tomar mejores decisiones y nos da más confianza en nosotros mismos en nuestro hogar, escuela, colegio, universidad, empleo o donde nos toque interactuar con otras personas. Según la experta en neurología Giulia Valle; «La neurociencia nos permite comprender los mecanismos biológicos subyacentes a estados como la ansiedad, la dispersión o la autoexigencia».

Valle es contrabajista, compositora y autora del libro “Cerebro en equipo”. ¿Cómo podemos utilizar el conocimiento neurobiológico para potenciar nuestra atención y nuestra libertad interpretativa? En el libre se unen el arte, la neurociencia y la conciencia para explorar y explicar qué sucede en el cerebro cuando improvisamos, componemos o interpretamos, cómo influyen la atención, la emoción y la memoria en la creatividad y cómo podemos usar los descubrimientos de la neurociencia para aprender mejor, crear con más libertad y mantener la atención plena en el estudio, trabajo o en cualquier conversación que tengamos con cualquiera virtual o realmente. La neurociencia nos permite comprender los mecanismos biológicos subyacentes a estados como la ansiedad, la dispersión o la autoexigencia excesiva. Pero su alcance va mucho más allá. 

Claves para entender

Es habitual que escuchemos; “¡que inconsciente ese tipo/a que gritó o atropelló a esa persona!” o que dijo o hizo aquello. Para evitar ser parte de ese grupo de personas que sean llamadas la atención por no ser conscientes, “desubicados” o groseros debemos ser entrenados o entrenar a nuestros hijos o a quienes nos toque atender para evitar que tengan problemas con otras personas por no presentar modales o conocimiento de lo que se hable en la oportunidad de estar juntos el uno con el otro donde puede notarse no sólo la calidad de persona o intelecto de alguien sino de su conciencia al hablar sobre lo que sea.

La motivación es otro de los grandes temas del libro. ¿Qué ocurre en el cerebro cuando sentimos entusiasmo por aprender, y cómo podemos mantener ese impulso cuando llega el agotamiento o falta de intereses en lo que se haga o con quién se esté? Aquí no solo nos presentamos cómo buenas personas sino dejamos bien nuestro título, apellidos, familia o grupos de personas con los que habituemos, que inciden mucho en la construcción del tipo de consciencia que exista en nuestra mente.

En el texto encontramos las siguientes palabras; “El entusiasmo es el motor de todo. La curiosidad por aprender, descifrar e integrar la información es fruto del entusiasmo, y nos mantiene vivos, renueva nuestras células, genera nuevos mecanismos neuronales en nuestro cerebro. Vivir entusiasmado es vivir en estado de gracia”. Pero la vida es muy compleja, así como nuestra mente. De repente un evento traumático nos sitúa en un lugar de alerta que puede llegar a cronificares. Esto se traduce en ansiedad que es el gran enemigo de la creatividad, de la imaginación, y nos desconecta de nosotros mismos. A partir de aquí hay que comprender qué nos pasa, por qué nos pasa, reconstruir la narrativa vital y levantarse poco a poco, con pequeñas acciones cotidianas y, si es necesario, con ayuda profesional. El aislamiento es muy peligroso y en estos tiempos decembrinos es aún peor. Dejemos buscar acompañar y ser acompañados.