En términos generales la inteligencia se define como la facultad de la mente que permite aprender, entender, razonar, tomar buenas decisiones y formarse una idea determinada de la realidad.
Nikola Tesla (1856–1943) fue un inventor, ingeniero eléctrico y mecánico serbio-estadounidense, es considerado uno de los visionarios más influyentes de la historia de la tecnología. Su trabajo fue fundamental para el desarrollo de los sistemas de energía eléctrica que utilizamos hoy en día. Él decía; «Cuanto más inteligente eres, más selectivo te vuelves”, Lejos de ser una frase elitista, esconde una lectura más profunda sobre cómo evolucionan nuestras relaciones a medida que cambiamos, aprendemos y nos conocemos mejor.
Tesla también defendía que las personas con mayor capacidad intelectual o reflexiva tienden a tener menos amistades, no por falta de habilidades sociales, sino por una cuestión de elección. La idea central no es la cantidad, sino el significado de los vínculos. Y quizá por esto también son personas que no usan mucho las redes sociales virtuales donde pueden haber seres humanos, bots o lo que pueda leer asimilar nuestras publicaciones, mensajes o lo que publiquemos en las plataformas que “virtual” o realmente nos conectan con otras personas, que al no tener respuesta de un seguidor, suscriptor o “amigo”, puede suponer que se trata de un inteligente o alguién que se encuentra entre los que califica de inteligentes el ingeniero eléctrico y mecánico.
Nos volvemos mas selectivos
Hoy, esta idea encaja con un concepto muy presente en psicología: la gestión de la energía emocional. No todos los vínculos suman, y elegir con quién compartir tiempo y atención se convierte en una forma de autocuidado. La reflexión de Tesla también se relaciona con un rasgo bien estudiado: la introversión. Las personas más introspectivas suelen preferir círculos sociales más pequeños, donde las interacciones son más profundas y menos superficiales o virtuales, que ya representan una nueva forma de socializar.
Y sigue siendo algo difícil de entender para nuestros padres, tíos, abuelos o cualquier persona de edad habituada a reunirse en un lugar para ver, escuchar y sentir al contertulio o compañero de la socialización, siendo este un pariente, compañero de estudio o empleo o cualquier persona con la que nos relacionemos.
La psicología describe la introversión como una tendencia a centrarse en la vida interior, en el pensamiento y la reflexión, y a encontrar más satisfacción en relaciones cercanas que en grandes grupos sociales. Esto no implica aislamiento ni timidez, sino una forma distinta de “relacionarse”. Que para algunos nos resulta difícil entender ese tipo de relacionamiento, más a su vez debemos darnos cuenta que el silencio también es una forma de comunicarse. Y las personas inteligentes tienden a ser más silenciosas es una observación que ha sido analizada desde la psicología, sociología, filosofía y otras ciencias humanas como exactas. Además las personas con un pensamiento analítico desarrollado suelen dedicar más tiempo a procesar la información antes de emitir un juicio.
Y decía el filósofo Epicteto, «tenemos dos oídos y una boca para poder escuchar el doble de lo que hablamos». El silencio permite captar detalles que otros pasan por alto:
- Lenguaje no verbal de los demás.
- Incoherencias en los discursos.
- Dinámicas de grupo.
Si está con ganas de desarrollar su intelecto, mente o “marote” cómo diría un amigo, pruebe ser más selectivo con lo que haga, con quienes se relacione o el tiempo de la actividad elegida para pasar su tiempo, sin necesidad de aislarse en exceso, que lo puede volver un ermitaño, solitario, asceta o cenobita, que a su vez no es sano para el lugar donde tenga su conocimiento

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
