spot_img
spot_imgspot_img
miércoles, mayo 25, 2022
23.7 C
Asunción
InicioSin categoríaHumanos, vacas y GEI

Humanos, vacas y GEI

Categoría

Fecha

Siguen las falacias del calentacionismo extremo

La campaña mundial contra el consumo de carne bovina está adquiriendo ribetes por momentos de gran ridiculez argumental. Últimamente se nos bombardea con el tema de que los efectos terminales de la digestión bovina desembocan en gases (eructos, pedorrea) que contribuyen al efecto invernadero y, por consiguiente, al calentamiento global y el cambio climático.

En cambio, nadie ha presentado un estudio serio, sistematizado y propositivo sobre el impacto de las heces humanas en el medio ambiente. Y ya que las vacas paraguayas cayeron bajo la lupa de los calentacionistas extremos, hagamos algunos paralelismos.
En su proceso digestivo, un bovino (vaca, toro, novillo, etc.) expulsa heces y un conjunto de gases producto de la rumia o digestión. Esos gases son anhídrido carbónico (el perverso CO2), metano (CH4), óxido nitroso y algunos clorofluorcarbonados. En cuanto al CO2, en el rumiante es un ciclo cerrado porque expulsa diariamente la misma cantidad que incorpora con el forraje del que se alimenta y que se forma, como es sabido, a partir de la fotosíntesis clorofiliana. El metano expelido es el segundo gas, que tiene un ciclo de vida menor al CO2, pero con una característica en la alimentación bovina: en animales de alta eficiencia, el sistema digestivo es más veloz y tiene menos tiempo para producir el CH4 así que, cuanto más depurada es la cría -genética, nutrición, sanidad, manejo, etc.- menos metano expulsa el animal.

Respecto al ciclo digestivo, los humanos somos un tanto más complicados que una vaca. Las heces de nuestra especie emiten sulfuro de hidrógeno (H2S), metano (CH4), amoníaco (NH3), monóxido de carbono (CO) y dióxido de azufre (SO2). Todos esos gases salen del 44% de los hogares paraguayos que arrojan sus deposiciones a un pozo ciego y otro 44% a letrinas (INE-EPH 2018). En ambos casos, los gases son disipados directamente al aire. ¿Alguien hizo un cálculo de lo que este fenomenal atraso en tratamiento de aguas cloacales significa para los tan estudiados gases de efecto invernadero (GEI)? Y no hablemos de los rellenos sanitarios, basurales y lagunas de aguas negras que jalonan la geografía.

Las heces vacunas van directamente a la tierra y son abono. Las humanas infectan todo lo que las rodea. Alguna vez tendremos que hablar seriamente y no dejarnos llevar de la nariz por esta corriente corrosiva de calentacionistas extremos.

Equipo Periodistico
Equipo Periodistico
Equipo de Periodistas del Diario El Independiente. Expertos en Historias urbanas. Yeruti Salcedo, Lisandra Aguilar, Macarena Duarte, John Walter Ferrari, Rebeca Vázquez, Víctor Ortiz, Fernanda Bergues.