La felicidad es un estado emocional y mental caracterizado por sentimientos de bienestar, satisfacción, plenitud y realización. No se trata únicamente de una emoción pasajera (como la alegría o el placer momentáneo), sino de una evaluación global y positiva de la propia vida. Para ser felices no solo debemos estar satisfechos y cómodos con nosotros mismos sino con la familia, vecinos, compañeros de trabajo, estudio, compatriotas y quienes conozcamos en las redes virtuales o la red internacional.
Donde no solo existen imágenes, sonidos, publicaciones o textos hechos por otras personas, que existen o no detrás de sus pantallas, y el anonimato los hace sentir cómodos en la urdimbre que nos mantiene informados, educados, distraídos o entretenidos de acuerdo a los fines que tengamos con el uso de esta herramienta.
Instrumento que puede darnos satisfacción o felicidad fugaz o duradera de acuerdo a nuestras expectativas y lo que pretendamos alcanzar usando internet. Eso que no es algo que existe para ser feliz sino un instrumento para comunicarnos, diseñar o construir un proyecto para nosotros u otras personas, con ellas mismas que encontrándose felices podrán rendir bien en lo que pretenda el trabajo que tengamos en común.
Aplicarlas en la vida cotidiana
El filósofo confuciano Xunzi decía; «No asciendas una montaña pensando en la distancia, sino en el siguiente paso», a veces antes o durante cualquier carrera que tengamos nos disponemos a mentalizarnos en la meta, y no nos concentramos en la prueba que tengamos que enfrentar, que no se trata solo de alcanzar el título o primer puesto en la competencia sino en lo posible hacer bien las cosas en cada maniobra que tomemos para llegar adecuadamente a nuestra meta, que nos pondrá felices, que es el estado emocional influye directamente en los sistemas cardiovascular, inmune y endocrino:
- Sistema inmunológico más fuerte: Las personas con niveles altos de satisfacción vital producen una mayor cantidad de anticuerpos y células inmunitarias, volviéndose más resistentes a infecciones y virus.
- Salud cardiovascular: Se asocia con una menor presión arterial y una reducción significativa del cortisol (la hormona del estrés), lo que disminuye el riesgo de infartos y enfermedades cardíacas.
- Mayor esperanza de vida: Múltiples estudios longitudinales sugieren que las personas con un bienestar subjetivo elevado tienden a vivir entre 4 y 10 años más en comparación con quienes experimentan estrés crónico o depresión.
Además el estar felices;
Genera mayor neuro plasticidad y creatividad: La liberación de dopamina y serotonina amplía el foco de atención, mejora la flexibilidad mental y facilita la resolución creativa de problemas.
Mejora la toma de decisiones: Un estado de calma y satisfacción reduce la hiperactividad de la amígdala (el centro del miedo en el cerebro), permitiendo que la corteza prefrontal evalúe riesgos con mayor claridad y lógica.
Nos protege contra el deterioro cognitivo: El bienestar psicológico promueve la reserva cognitiva y ayuda a amortiguar los efectos del envejecimiento en la memoria.
E incluso;
Hace que exista mayor productividad: Diversos estudios sobre entorno laboral (como los de la Universidad de Warwick) muestran que los trabajadores felices son entre un 10% y un 12% más productivos.
Produce resiliencia ante el fracaso: Las personas felices toleran mejor la frustración, interpretan los errores como oportunidades de aprendizaje y se recuperan más rápido de los reveses financieros o laborales.
Por eso intente evitar concentrarse en en el puerto al que debe llegar para ser feliz y solo enfóquese en los pasos que tome en cualquier competencia deportiva, empresarial, familiar o de cualquier organización donde existan personas que además de ser inteligentes, fuertes o rápidas deben ser felices con ellas y quienes se encuentren a su alrededor.

Licenciado en Ciencias Políticas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicación o intereses particulares
