DEJAR DE MENTIR SOBRE LAS DEUDAS
Nuestros políticos insisten de que estamos cada vez mejor cuando la realidad dice lo opuesto, pareciera una especie de construcción de realidad paralela, cuando en realidad lo que tendrían que hacer es decirnos por qué no pueden hacer más de lo que están haciendo. Si son problemas de capacidad, de idoneidad, son problemas de corrupción e impunidad, o simplemente lo hacen porque creen que la mentira es parte natural de la condición política, que hay que decir una cosa que no es, independientemente de que eso choque contra la realidad.
Un país en el que vienen organismos internacionales que vienen a monitorear nuestra economía, como el caso del FMI, le dice al gobierno, pongan las cuentas en orden, no las escondan, asuman aquello que realmente forma parte del déficit y con eso se corresponderá a las metas que ustedes se han propuesto con nosotros y que nosotros le hemos puesto como metas que tienen que cumplir. Ahora no habrá ninguna posibilidad que se alcance el 1.5 del déficit fiscal este año y se ha pateado ya la meta para el 2028, debido a que el gobierno aumentó sus acreencias pero no registró en el libro contable. La peor de las mentiras es aquella que se expresa de manera reiterada creyendo que en la repetición terminan convenciendo a otros de la propia mentira.
EL FRIO DESNUDA LA REALIDAD DEL PAIS
. Las jornadas de frío se suceden en todos estos días del mes de julio y se han habilitado con buen tino, al menos en la capital Refugios, en donde la gente puede pasar la noche. Deberían ser más promocionados y también deberían llevar a que nuestros gobernantes digan por qué la gente vive en esta condición, por qué un país tan pequeño como el nuestro tiene problemas de vivienda en donde puedan pasar la noche en un periodo de frío.
Las cuestiones más profundas, aquellas que realmente explican las causas de las consecuencias que padecemos, tienen que ser parte de un proyecto nacional y de la acción política que, entre otras cosas, dice que va a buscar el bien común. Y entre esas cuestiones está el de vivir con dignidad, el de tener un techo, como lo manda la Constitución Nacional en uno de sus artículos, y de gobernantes probos, honestos, capaces, que realmente trabajen para ese propósito. El hecho de que tengamos un sitio para evitar morirse uno de frío es un paso importante, pero la gran pregunta es por qué llegamos a eso.
SE PIERDE UNA GRAN OPORTUNIDAD
El «Hambre Cero», un programa estrella de este gobierno, ha dicho de que ha sido una solución económica para varios sectores, pero, sin embargo, los pequeños y medianos productores de productos agrícolas dicen que no son beneficiados como debieran. Mueven millones de dólares si hubiera significado la organización en cooperativas de grupos de campesinos proveedores de las materias primas en la que se sostiene el programa.
Esto podría haber hecho una gran revolución en términos organizativos y en términos de promoción de la productividad agrícola, de la que tanto se cuestiona y constituye una de las causas de la migración campo-ciudad en nuestro país. La economía familiar campesina, fuertemente golpeada por los grandes cambios en los últimos años, tuvo en el programa Hambre Cero, y tiene en el mismo, una posibilidad de volver a mover la economía interna y a generar cohesión social para buscar entre todos soluciones comunes.

Licenciado en Ciencias Políticas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicación o intereses particulares
