lunes, febrero 2

Estrategias narcóticas

El narcótico es  una sustancia que produce sopor, relajación muscular y embotamiento de la sensibilidad; por ejemplo, el cloroformo, el opio, la belladona, marihuana, cocaína, anfetamina, morfina y una extensa lista de sustancias que al ser consumidas con frecuencia y sin control pueden dañar nuestro organismo y volvernos adictos a estas drogas. El narcotráfico es el comercio de estas drogas tóxicas a gran escala en el mundo. Comercio que para que sea funcional primero debe contar con el producto que busque el mercado, para esto el narcotraficante tiene sus estrategias.

Por ejemplo en México Los cárteles  ahora en reclutan estudiantes de química para fabricar fentanilo, que tiene varios  efectos que incluyen felicidad extrema, aletargamiento, náuseas, confusión, estreñimiento, sedación, tolerancia, adicción, depresión respiratoria o paro respiratorio, pérdida del conocimiento, coma y hasta la muerte.

Ahora se ha descubierto que los grupos delictivos convierten los campus universitarios mexicanos en centros de reclutamiento, atrayendo a estudiantes de química con grandes ganancias, para que estos formen parte del grupo de personas que dañen la salud del mercado consumidor de narcóticos.

En su afán por construir imperios de fentanilo, los grupos delictivos mexicanos están recurriendo a una reserva de talento poco habitual: no sicarios ni policías corruptos, sino alumnos de química que estudian en universidades mexicanas. 

Una táctica de los narcotraficantes para asegurar tener el producto para su posterior venta. También debemos saber que el fentanilo es un opioide sintético que se usa en la medicina como analgésico y anestésico para tratar dolores intensos y crónicos, por ende tiene dos propósitos; cómo estupefaciente y herramienta para tratar la salud.

Nuevos reclutas del crimen

El químico posee muchos conocimientos para con la química poder construir medicamentos o herramientas que nos pueden servir para nuestra salud, limpieza, orden, vestimenta y alimentación. Quienes hemos tenido cómo materia escolar ya conocemos de lo complejo que se puede poner para solucionar problemas químicos y/o entender el fin de su uso en tiempos de colegio. Que para quienes le hayan encontrado la vuelta y entendido cómo usarla y continuaron sus estudios en química o terminaron trabajando en un laboratorio o donde se haga uso de esta ciencia para producir remedios, jabones u otros instrumentos de aseo.

Quienes fabrican fentanilo en los laboratorios de los cárteles, son conocidos como cocineros y no por el título que han obtenido de sus universidades de ingeniero en química.  “Necesitan trabajadores con conocimientos avanzados de química para ayudar a hacer la droga más fuerte y “para jalar más gente”, dice un cocinero.

Finalmente está en lo que decida el químico o «cocinero» para materializar los fines del narcotraficante en México o cualquier parte del mundo donde trafiquen narcóticos, porque este negocio ha crecido bastante hoy día en los mundos virtuales y reales cómo en la ciencia ficción. Que ha encontrado un tema para producir series y películas alrededor del narcotráfico. Y todo lo exhibido en nuestras pantallas es atractivo para quien se sienta cómodo teniendo cosas y no usándolas para alcanzar objetivos sanos particular o colectivamente.

Nos sorprende escuchar la noticia de tener un ingeniero químico en la familia o grupo de amigos por lo difícil que para algunos nos resultaba captar la información o solucionar complicaciones químicas y los ubicamos en el podio de “genios”, donde pueden prevalecer o no si hacen uso de esos conocimientos para el bien colectivo y no para dañarlos con peligrosos narcóticos.