martes, abril 28

El mundo y sus giros copernicanos

El giro copernicano es una expresión que se usa para describir un cambio radical o total en la forma de pensar o de actuar. El término proviene del astrónomo Nicolás Copérnico, quien en el siglo XVI propuso que la Tierra giraba alrededor del Sol. Y en aquel tiempo era concebido cómo una idea descabellada o “loca”. Desde entonces la expresión fue utilizada para referirse a cambios que socialmente eran concebidos como radicales.

Es ahora 2025, año en el que se destacan hechos que servirían para acudir a esa expresión porque a la vez que el nuevo orden mundial de Trump trastoca Europa y España mira a América Latina.

No hay duda, el mundo está en cambio bajo el liderazgo de Donald Trump. Recordemos: anuncia aranceles para todos; quiere una Riviera en Gaza sin gazatíes; busca hacerse con Groenlandia (que es parte de Dinamarca, es decir, de la UE); habla de Ucrania sin Ucrania ni Europa; cita a Canadá como otro estado más de EE.UU.; el Golfo de México ahora es el Golfo de América (Google Maps ya lo ilustra)., incluso hasta apunta al canal de Panamá. 

Nuevas miradas

España, periferia de Europa, empieza a ver con otros ojos su relación privilegiada con América Latina. Con intenciones de abrir empresas españolas en nuestra región para su provecho según el medio español “La Vanguardia” porque se sabe que los intereses de España son, en esencia, europeos. Este es su principal mercado y es también de donde vienen la mayoría de las leyes que lo rigen.

Ahora con presidencias conflictivas  en el mundo cómo Putin en Rusia, Trump en EE.UU, y los países que se alíen a ellos ponen en riesgo la paz, calma y lo que sirva para en tranquilidad poder trabajar, estudiar, integrarnos y producir ideas que sirvan a la comunidad del barrio, ciudad, país y el continente donde vivamos. 

Vivir sin  estar con el temor del uso de bombas, drones o cualquier herramienta bélica que pueda destruir infraestructuras y lo más importante; vidas humanas o cualquier tipo de vida que exista en nuestro planeta. A  medida pasa el tiempo los giros se vuelven intensos y amenaza con feroces cambios a gobiernos, empresas y al mismo terráqueo que en y con la incómoda migración ha encontrado una forma de responder a sus necesidades, no en casa sino fuera de la misma. 

El mundo produce giros copernicanos en sus entornos sociales que contaban con la idea de tener a mamá, papá y hermanos cerca, más con la migración solo se materializa la separación de familias, amistades y personas que pretendían hacer algo juntas. El mundo está cambiando y es preciso que cambiemos a la par.