Cuando pensábamos que era suficiente el tener guerras entre Rusia y Ucrania e israel/palestina. ahora se baraja la probabilidad de que exista una guerra entre Venezuela y EE.UU. Desde que el presidente Trump firmó una directiva contra algunos cárteles, se ha puesto en marcha un importante aumento de las fuerzas navales estadounidenses en el sur del mar caribe. aunque todavía no ha ocurrido nada muy grave cómo decesos, destrucción de infraestructuras o heridos, que son acontecimientos habituales en cualquier guerra. Venezuela ha desplegado 15.000 efectivos en frontera con Colombia ante la presencia de destructores estadounidenses en el Caribe.
Si, hay en ese espacio utilizado para vacacionar y disfrutar del espacio natural, el calor y color que podrían acabar si se desata lo oscuro y gris no solo para turistas sino para la población local que son los que sufren el uso de plomo o cualquier herramienta de destrucción construída para guerras que deben dejar de existir por los perjuicios que generan en muchas vidas y propiedades de soldados cómo civiles.
Cerca de las aguas de Venezuela, se está produciendo una acumulación importante de fuerzas navales estadounidenses, mientras el gobierno de Estados Unidos ha aumentado la retórica beligerante sobre el combate a los cárteles del narcotráfico y ha etiquetado a Maduro como líder de un cártel terrorista. Esto plantea la duda de si el objetivo final solo es contrarrestar el flujo de embarcaciones que contrabandean drogas o una posible guerra que busca un cambio de régimen. y es sabido que EEUU ofrece a quien arreste a Nicolás Maduro una recompensa de us$50 millones.año. Presiona asi para que salte un cazarecompensas de entre ellos.
Tambores de guerra
El mes pasado, Trump firmó una directiva, que aún es secreta, en la que daba instrucciones al Pentágono para que utilizara la fuerza militar contra algunos cárteles de la droga en Latinoamérica que su gobierno ya ha calificado como organizaciones “terroristas”.
Por el riesgo que suponen para vidas inocentes donde sea por traficar estupefacientes que causan daño a organismos que una vez consumido cualquier droga se vuelven adictos y buscan cómo volver a inhalar, inyectarse o introducir de alguna forma ese destructivo narcótico. que tiene a los EE.UU entre los países donde más se consume la cocaína cómo Nueva Zelanda, Australia, países europeos, asiáticos, africanos y latinoamericanos.
De esta manera podemos decir que el narcotráfico ya está teniendo una presencia global cómo el consumo de cualquier comida o brebaje que por su sabor o “beneficios” para la salud. Ellos han logrado adaptarse a paladares del planeta y encontrado mercados que posibilitan su producción, consumo y venta a quien lo busque comer o beber la oferta presentada y haya sido famosa por el “boca en boca”, marketing o cualquier forma de promocionar no solo vestimentas, vehículos o cualquier herramienta que use en su baño u oficina sino lo que comamos, bebamos o usemos para medicarnos o usemos para cualquier problema que tenga nuestra salud.
Todo eso también puede verse afectada si se desatan conflictos bélicos entre cualquier país del mundo y dejar marcadas no solo cicatrices en el cuerpo de quien sea sino en su mente y espíritu que en lo posible deben estar lejos de situaciones, ruidos e imágenes fuertes que generen traumas y resentimiento entre quienes sean dañados y permanezcan ahí dentro dañando no solo al que lo resienta sino a su entorno social que consumen su odio y lo transmiten a otros. La guerra del opio de hace años que emprendió Inglaterra contra China vuelve a reaparecer.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
