No se trata del control que hagan de usted sus padres, hermanos mayores, tíos abuelos o parejas sino el control más fundamental para todos que es el autocontrol o la capacidad de regular las emociones, impulsos y comportamientos propios para alcanzar metas a largo plazo y mantener el equilibrio emocional. Eso no está en su pecho sino en el cráneo, el mismo piso en el que existe la memoria, razón y capacidad para gestionar nuestro movimiento, la digestión, respiración, ritmo cardiaco y lo que perciban nuestros sentidos.
Tradicionalmente, los psicólogos han definido el autocontrol como la capacidad de esperar a obtener recompensas mayores más adelante sin ansiedad, perder la paciencia o precipitarse a cualquier cosa o acción que pueda perjudicar a corto plazo.
Es crucial porque permite a las personas manejar sus emociones y acciones, lo que a su vez lleva a una mejor toma de decisiones, relaciones interpersonales más saludables y una mayor sensación de bienestar. Las personas con un autocontrol más fuerte tienen más probabilidades de manifestar niveles más altos de prosperidad y de tener más éxito en la vida. Para mejorar el autocontrol, es fundamental comprender las emociones, practicar la escucha activa, realizar actividad física y adoptar una actitud optimista aunque no le estén yendo tan bien las cosas en su vida.
Finalmente no gana el que pierde el control de su mente sino el que la controla para asegurar un futuro próspero en la familia, trabajo, aula o cualquier lugar y condición que comparta con otras personas.
Formulas y métodos
Desarrollar el autocontrol empieza con el autoempoderamiento, dijo Ethan Kross, director del Laboratorio de Emoción y Autocontrol de la Universidad de Michigan y autor de Shift: Managing Your Emotions So They Don’t Manage You (Cómo manejar tus emociones para que ellas no te controlen). Existen múltiples estrategias para mejorar el autocontrol, estas son alguna de ellas;
- Crea rutinas: un estudio descubrió que las personas que tienen un buen autocontrol tienden a estructurar su vida de tal modo que evitan tener que tomar decisiones en el momento.
- Controla tus progresos: Lleva un registro de lo que has hecho cada día para alcanzar tu objetivo utilizando un diario, un calendario o una grabación de audio. El seguimiento es la forma más fácil y rápida de mejorar el autocontrol, servirá para conocerte mejor en relación a la superación de cosas que antes te eran difíciles hacer y ahora te das cuenta que el desafío de ayer era un chiste.
- Revisa tu círculo cercano: Evite los vampiros de energía, el tipo de personas que te dejan exhausto, mermarán tu capacidad de ejercer el autocontrol. Del mismo modo, busca a las personas que te apoyan y te animan te darán una mayor capacidad de autocontrol.
- Considera el bienestar del grupo: Evite enfocarse en los deseos individuales. Si nos enfocamos menos en nosotros mismos, podemos encontrar la motivación para ejercer bien el autocontrol. Que al no existir en nosotros puede llevarnos a; el abuso del alcohol y otras sustancias, depresión, unida a sentimientos de culpa.
- Estrés y ansiedad, conflictos familiares y dificultades en las relaciones interpersonales, conductas autolesivas, problemas laborales, dificultades económicas, baja autoestima y una pobre autovaloración, problemas con la justicia.
Todos estos elementos nos pueden servir para mejorar nuestro autocontrol y vivir mejor sin tanto stress y angustia cómo nos somete el mundo actual.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
