martes, enero 6

Cuerpo humano y espacio

El espacio se refiere a la extensión tridimensional que contiene toda la materia y energía, incluyendo nuestro universo, y donde ocurren eventos físicos que podemos ver, escuchar o sentir. 

El termino de “espacio” nos lleva a pensar en galaxias, estrellas, planetas, nebulosas, agujeros negros y otras estructuras cósmicas, lo que vemos desde casa al ver nuestro norte en vertical. Un lugar que ha llamado la atención de muchos que decidieron invertir en la exploración e investigación espacial para trasladar a personas “al infinito y más allá” cómo diría el personaje de una animación titulada “Toy story” que de la animación o ficción se puede volver pronto en una realidad. Es importante por y para eso tener en cuenta cómo han sobrevivido o pasado los astronautas que hace poco volvieron del espacio y los cambios identificados en su cuerpo. 

Los astronautas quedaron nueve meses varados en el espacio que carece de oxígeno, clima y las condiciones exactas y cómodas para la existencia de la condición humana que normalmente viajamos equipados física y psicológicamente listos para hacer frente a las extremas demandas que nos presente el desconocido espacio. 

Y en septiembre de 2024, dos cosmonautas rusos, Oleg Kononenko y Nikolai Chub, batieron el récord de la estancia más larga en la EEI tras pasar 374 días en órbita. La pareja partió de la estación en la nave espacial Soyuz MS-25 junto con el astronauta estadounidense Tracy Dyson, quien pasó seis meses a bordo.

Aprendizajes duros

Se identificó que sin la constante presión de la gravedad sobre nuestras extremidades, la masa muscular y ósea comienza a disminuir rápidamente en el espacio. Que presentaría el riesgo de experimentar debilidad, mayor riesgo de caídas y fracturas, y una disminución en la calidad de vida, afectando su independencia y funcionalidad diaria. Tras solo dos semanas, la masa muscular puede disminuir hasta un 20% y, en misiones más largas de tres a seis meses, un 30%. 

Los astronautas no someten sus esqueletos a tanta tensión mecánica como cuando están sujetos a la gravedad terrestre, sus huesos también comienzan a desmineralizarse y perder fuerza. Los astronautas pueden perder entre un 1% y un 2% de su masa ósea cada mes que pasan en el espacio y hasta un 10% en un período de seis meses (en la Tierra, los hombres y mujeres mayores pierden masa ósea a un ritmo del 0,5% al 1% anual) en condiciones normales en la tierra. Lo que supone prestar atención y tener en cuenta lo que podríamos perder si pretendemos salir al espacio que además de conocimiento en varios aspectos técnicos del equipamiento y herramientas que llevemos con nosotros debemos estar físicamente muy listos para enfrentar bien los desafíos de poder controlar adecuadamente lo que ocurre fuera cómo dentro de nuestros cuerpos.