martes, enero 13

Citas y motivación

Desde el campo de la psicología y de la filosofía, una motivación se basa en aquellas cosas que impulsan a un individuo a llevar a cabo ciertas acciones y a mantener firme su conducta hasta lograr cumplir objetivos planteados. Vengo de un accidente que casi se lleva mi vida, al ir a las terapias de recuperación y en mi vida diaria lo que me dieron fuerzas para despertar y hacer mis jornadas en orden y con éxito fue el conocer casos de personas que también sufrieron accidentes o nacieron con problemas de salud y aun así trabajan, estudian y viven con normalidad. 

No fue nada fácil salir de la terapia intensiva sin poder hablar, respirar por la nariz, tragar mi comida o usar mis piernas para sostener el cuerpo y moverme de un lugar a otro. Entre las personas de las que leí e investigué se encuentran; Stephen Hawking que padecía una enfermedad llamada Esclerosis Lateral Amiotrófica que lo deja a uno tetrapléjico y no puede mover ningún miembro o comunicarse con su boca.

Nació en 1942 y falleció en el 2018. La enfermedad empezó a manifestarse cuando tenía unos 20 o 21 años, mientras terminaba sus estudios en Oxford y comenzaba su doctorado en Cambridge. Vivió en una silla de ruedas y con herramientas para alimentarse o comunicarse por el tiempo de vida que tuvo. 

Entre las citas que nos dejó, encontré una que espero le motive a no rendirse y seguir adelante con sus proyectos, la misma es; “Por muy difícil que parezca la vida, siempre hay algo que puedes hacer y en lo que puedes tener éxito. Lo importante es no rendirse”. 

Hawking fue un físico teórico y cosmólogo británico reconocido por sus aportes al estudio de los agujeros negros y a la comprensión del universo. Convivió durante décadas con una enfermedad neurodegenerativa que afectó su movilidad y su habla, y aun así sostuvo una carrera académica intensa. Por eso, cuando habla de no rendirse, no suena a consejo vacío: su biografía vuelve esa idea tangible, y uno puede decirse; “si él pudo; ¿porque yo no?

Grandes retos

Cuando me sacaron la traqueotomía para respirar por el cuello por de un tubo de plástico, la sonda nasogástrica para alimentarme, y me puse de pie con el andador para moverme hacia cualquier lugar, solo podía agradecer por todo lo que se dio aquel domingo de noviembre donde trabajaron bomberos, enfermeros y médicos arduamente para que continue viviendo, aquí estoy, sin mi novia que desafortunadamente falleció en ese accidente. Siempre digo que es lo peor que me pasó y no tanto el haber quedado con las rodillas y cabeza lastimadas. 

Por eso si pudo leer esto, respirar y tragar lo que sea consuma mientras navega en la red, ponerse de pie y usar sus miembros sin drama siéntase bendecido y no se ahogue en ni por dilemas que tienen solución. Recuerde que mientras esté haciendo lo que sea en su día hay muchas personas en terapias que trabajan para recuperar lo que a usted le funciona cómo su mente, piernas, brazos, hablar, oír o ver lo que exista a su alrededor. Es la vida la que tenemos que agradecer siempre.