La vieja disciplina machista
Con muy buenos auspicios surgió el Ministerio de la Mujer en el Paraguay. Se le dio estatus, el más importante de todos dentro del gabinete, en el ánimo de hacer que la agenda de las mujeres, históricamente relegada en el país, tenga un mandamiento mucho más amplio y mucho más pronto.
El ministerio de la Mujer se encontró con las realidades culturales complejas. Tuvo una primera prueba cuando Fernando Lugo fue sujeto de un escándalo de una menor con quien había tenido una hija y que apareció como hecho escandaloso sin que el ministerio dijera absolutamente nada. Se alineó a la estructura del poder y cumplió a rajatabla lo que era su misión administrativa, pero no su misión como institución.
Ahora tenemos un caso similar, la ministra Nilda Romero dio su apoyo a las dos mujeres que aco...