sábado, mayo 16

Bolsonaro bajo arresto domiciliario

Jair Bolsonaro, que fue presidente del Brasil desde el 2019 hasta el 2023, ahora su vida no es la de pompas y admiración cómo lo fue en el tiempo que presidió el vecino país porque se encuentra bajo arresto domiciliario por orden de la Corte Suprema de su país.
Se determinará el tiempo de su prisión cuando el juicio se lleve a cabo más adelante; si es condenado puede sufrir hasta 40 años de prisión. Ahora se encuentra en su hogar en Brasilia  con una tobillera electrónica para vigilar que no se escape de su casa, se le impone la entrega de todos sus teléfonos móviles y visitas solo de familiares cercanos y abogados. Fue puesto bajo prisión domiciliaria por orden del Tribunal Supremo Federal de Brasil debido a que incumplió las medidas cautelares que se le habían impuesto en el marco de la investigación por su presunta participación en un intento de golpe de Estado en el 2023.

Y la decisión del juez Alexandre de Moraes se basó en los siguientes puntos:

  • Incumplimiento de las restricciones en redes sociales: Bolsonaro tenía prohibido el uso de redes sociales para evitar que difundiera mensajes que pudieran incitar a ataques contra las instituciones democráticas. Sin embargo, se le acusa de haber utilizado las cuentas de sus hijos y de sus aliados para seguir publicando contenido con ese propósito.

  • Mensajes de desestabilización: El juez argumentó que el expresidente no solo violó las restricciones, sino que sus acciones buscaron «incentivos e instigaciones a ataques al Supremo Tribunal Federal y un apoyo flagrante a la intervención extranjera en el poder judicial brasileño».

Sigue la espera

Aunque no se ha fijado una fecha definitiva para el veredicto, las expectativas en el tribunal apuntan a que el juicio podría concluir antes de que finalice el año. Hasta unas horas, días, semanas y meses más el vecino brasilero no verá ni escuchará a quien fue considerado un líder en el Brasil años atrás.

Su vivienda tiene unos 1.200 m² de terreno, de los cuales aproximadamente 800 m2 son construidos, con piscina y áreas de recreación. En su declaración patrimonial oficial se indicó un valor de sólo R$ 98.500, aunque una inmobiliaria estimó su valor real en R$ 2,5 millones en la ciudad de Brasilia.

Es claro ya que El Supremo Tribunal Federal de Brasil ordenó al expresidente Jair Bolsonaro permanecer en casa y mantenerse alejado de las embajadas de otros países antes de su juicio por el intento de golpe de Estado en enero del 2023 que tuvo una serie de perjuicios cómo;

Perjuicios Materiales y al Patrimonio

  • Daños a las sedes de los tres poderes: Los manifestantes invadieron y saquearon el Congreso Nacional, el Palacio del Planalto (sede de la presidencia) y el Supremo Tribunal Federal. Estos edificios, íconos de la democracia brasileña, sufrieron daños severos en su infraestructura, fachadas y en su interior.

  • Destrucción de obras de arte: Se dañaron o robaron valiosas obras de arte que formaban parte del patrimonio nacional, incluyendo pinturas, esculturas y muebles históricos. Por ejemplo, el cuadro «Las Mulatas» de Di Cavalcanti y un vitral de Marianne Peretti en el Congreso Nacional fueron afectados.

  • Pérdida de documentos y equipos: Oficinas fueron destrozadas, se destruyeron documentos oficiales y se dañaron equipos tecnológicos, lo que provocó un grave perjuicio al funcionamiento de las instituciones públicas.

  • Costos de reparación: El gobierno brasileño ha estimado que los daños causados ascienden a millones de reales, y ha presentado demandas económicas contra los damnificados para que reparen los perjuicios.

Daños que son de la propiedad no de una persona o grupo de personas sino de la población que con sus impuestos permite que se planifiquen, diseñen y construyan obras que son hechas para la comodidad de la comunidad brasileña. Una que ahora ya no tiene al ex presidente en el palacio da Alvorada en Brasilia, donde vive el actual pdte Lula Da Silva. En diversas declaraciones, Lula ha mantenido la siguiente postura:

  • Defensa del Estado de derecho: Lula ha insistido en que nadie está por encima de la ley, ni siquiera un expresidente. Ha señalado que la Justicia brasileña es soberana y que Bolsonaro debe enfrentar las consecuencias de sus acciones si es hallado culpable.

  • Presunción de inocencia: El presidente ha defendido el derecho de Bolsonaro a la presunción de inocencia y a una defensa amplia, enfatizando que la decisión final corresponde a los jueces del Supremo Tribunal Federal. Ha declarado que «si en el momento del juicio, el juez llega a la conclusión de que [es] culpable, tendrá que pagar por el error que [cometió]».

  • Rechazo a la interferencia extranjera: Lula ha sido especialmente crítico con las declaraciones de figuras como Donald Trump, quien ha defendido a Bolsonaro y ha sugerido que el expresidente brasileño es víctima de una «cacería de brujas». Lula ha rechazado estas «tutorías» y ha dejado claro que Brasil es un país soberano con instituciones sólidas e independientes.

De esta manera está por verse cómo y hasta cuando duraría esta condena que ya tiene el ex presidente brasileño y si los severos cargos se manifiestan en largos periodos bajo la sombra.