El Ibovespa registró una caída del 13,88% el lunes, después de haber perdido hasta un 17,34% durante las operaciones. La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva provocó una fuerte reacción de los inversores, disparó el dólar y obligó a suspender temporalmente las negociaciones. El martes, la bolsa volvió a cerrar en terreno negativo, mientras el Gobierno brasileño anunció medidas para estabilizar los mercados.
La reelección de Luiz Inácio Lula da Silva como presidente de Brasil desencadenó una de las jornadas de mayor volatilidad financiera de los últimos seis años. La Bolsa de São Paulo sufrió el lunes 26 de octubre su mayor caída diaria desde marzo de 2020, en medio de una ola de ventas que obligó a activar el mecanismo de suspensión temporal de operaciones conocido como circuit breaker.
El Ibovespa, principal indicador bursátil brasileño, llegó a desplomarse un 17,34% durante la sesión, hasta alcanzar los 169.516,43 puntos. Sin embargo, logró moderar parcialmente las pérdidas y terminó la jornada con una caída del 13,88%, situándose en 176.608,23 puntos.
La presión vendedora estuvo relacionada con el resultado de la segunda vuelta presidencial, en la que Lula obtuvo el 51,79% de los votos válidos frente al 48,21% del senador Flávio Bolsonaro.
El resultado contrariaba las expectativas de una parte importante de los inversores, que habían apostado por una victoria del candidato opositor y por un eventual cambio en la orientación de la política fiscal brasileña.
¿Por qué la reelección de Lula provocó un desplome bursátil?
La reacción de los mercados estuvo vinculada principalmente al desarme de posiciones financieras construidas durante las semanas anteriores a las elecciones.
Diversos operadores habían anticipado una victoria de Flávio Bolsonaro, asociada a expectativas de una política de mayor contención del gasto público y ajustes fiscales.
Con la confirmación de la continuidad de Lula en la Presidencia, los fondos de inversión comenzaron a modificar sus posiciones, provocando ventas aceleradas de acciones y una fuerte presión sobre el mercado cambiario.
La preocupación de algunos inversores se concentra en la evolución de la deuda pública, las metas fiscales y la orientación económica que adoptará el Gobierno durante el próximo mandato, que comenzará en 2027.
No obstante, especialistas financieros señalaron que el movimiento también respondió a la necesidad de corregir apuestas electorales que no se concretaron, por lo que la magnitud de la caída no necesariamente representa un deterioro equivalente de los fundamentos económicos del país.
La bolsa suspendió sus operaciones por primera vez desde 2020
La intensidad de las ventas llevó a B3, administradora de la Bolsa de São Paulo, a activar el mecanismo circuit breaker, utilizado cuando el Ibovespa registra una caída del 10% respecto al cierre anterior.
La medida interrumpió las negociaciones durante 30 minutos, con el propósito de permitir que los participantes del mercado reevaluaran sus posiciones y evitaran decisiones precipitadas en un contexto de elevada volatilidad.
La última vez que se había aplicado este mecanismo fue en marzo de 2020, durante las turbulencias financieras provocadas por el inicio de la pandemia de covid-19.
La jornada también estuvo marcada por un volumen de operaciones extraordinario, que alcanzó aproximadamente R$ 88.600 millones, muy por encima de los niveles habituales del mercado brasileño.
El dólar se disparó frente al real brasileño
La incertidumbre también se trasladó al mercado cambiario. El dólar comercial registró el lunes una apreciación del 8,21% y cerró alrededor de R$ 5,40, después de alcanzar un máximo cercano a R$ 5,60 durante la mañana.
El movimiento representó la mayor valorización porcentual diaria de la moneda estadounidense frente al real desde enero de 1999.
El encarecimiento del dólar reflejó una mayor demanda de cobertura cambiaria y la revisión de las expectativas sobre el escenario económico brasileño.
Las tasas de interés de los contratos futuros también experimentaron fuertes incrementos, en medio de las preocupaciones sobre la inflación, el financiamiento de la deuda pública y las perspectivas fiscales del próximo gobierno.
¿Qué medidas anunció el Gobierno de Lula para estabilizar el mercado?
Ante las turbulencias financieras, el ministro de Hacienda de Brasil, Dario Durigan, confirmó que el Gobierno inició acciones coordinadas con el Banco Central y el Tesoro Nacional para contribuir a la normalización del mercado.
El Tesoro realizó operaciones extraordinarias de recompra de títulos públicos el lunes, buscando proporcionar liquidez y reducir las distorsiones registradas en las negociaciones.
Durigan también informó que mantuvo conversaciones con Lula para analizar la situación y las medidas adoptadas por las autoridades económicas.
El martes 27 de octubre, el ministro señaló que había autorizado nuevas operaciones de recompra de títulos públicos si las condiciones del mercado lo requerían.
Asimismo, adelantó que el Gobierno prepara iniciativas destinadas a reforzar el cumplimiento de las metas fiscales y transmitir señales de responsabilidad en la administración de las cuentas públicas.
Por su parte, el presidente del Banco Central, Gabriel Galípolo, indicó que la autoridad monetaria actuaría en el mercado cambiario ante eventuales problemas de funcionamiento, manteniendo sus atribuciones institucionales.
La bolsa continuó cayendo el martes
Pese a las medidas anunciadas y a una moderación de la presión cambiaria, el mercado bursátil brasileño no logró recuperarse completamente durante la jornada siguiente.
El martes 27 de octubre, el Ibovespa cerró con una nueva caída del 0,51%, hasta situarse en 175.710,05 puntos.
En contraste, el dólar retrocedió un 1,07% y terminó la sesión en aproximadamente R$ 5,35, devolviendo una parte de la fuerte apreciación registrada el lunes.
Los resultados reflejan que, aunque disminuyó la presión inicial sobre el mercado cambiario, los inversores continuaron mostrando cautela frente a las perspectivas económicas del nuevo mandato presidencial.
¿Qué puede ocurrir con la economía brasileña tras las elecciones?
La evolución del mercado dependerá de las señales que emita el Gobierno respecto a la política fiscal, el control del gasto público, las metas presupuestarias y la composición de su equipo económico.
Un relevamiento de Elos Ayta mostró que el Ibovespa registró pérdidas después de cuatro de las seis segundas vueltas presidenciales celebradas desde 2002, aunque en esos antecedentes logró recuperarse durante la primera semana posterior a las elecciones.
Sin embargo, la caída del lunes fue considerablemente más pronunciada que las observadas en jornadas postelectorales anteriores.
Por ahora, las entidades financieras mantienen evaluaciones diferentes sobre las perspectivas de los activos brasileños. Mientras algunas advierten sobre la posibilidad de nuevas correcciones, otras consideran que la fuerte desvalorización podría generar oportunidades de inversión.
El comportamiento de la bolsa, el dólar y las tasas de interés durante las próximas sesiones permitirá determinar si la reacción inicial se transforma en un período prolongado de incertidumbre o si los mercados comienzan a estabilizarse.