martes, mayo 12

“Basta ya”: obispo del Chaco reclama cambios en misa de Pascua

En el marco de la Vigilia Pascual celebrada en Fuerte Olimpo, el obispo del Vicariato Apostólico del Chaco Paraguayo, monseñor Gabriel Escobar Ayala, combinó un mensaje de fe con un fuerte cuestionamiento a la realidad social y política del país.

Durante la homilía, el religioso recordó el eje central de la Pascua cristiana, al proclamar la resurrección de Jesucristo como símbolo de esperanza y renovación. “No está aquí. Ha resucitado”, expresó, subrayando que este acontecimiento representa el paso de la muerte a la vida y un llamado a renovar la fe.

 

En reiteradas ocasiones utilizó la frase “¡Basta ya!” para referirse a situaciones que afectan profundamente a la ciudadanía, según afirmó. Entre ellas, mencionó las deficiencias en el sistema de salud pública, remarcando la escasez de medicamentos, la mala atención y denuncias de mala praxis.

También cuestionó lo que consideró incoherencias en las políticas públicas y criticó la existencia de privilegios en ciertos sectores, mientras gran parte de la población enfrenta dificultades económicas. A esto sumó su preocupación por casos de corrupción y decisiones judiciales que generan desconfianza en la sociedad.

El obispo se refirió además a la situación de muchas familias paraguayas, marcadas por el aumento del costo de vida y la falta de empleo. En tal sentido, insistió en la necesidad de que la fe se traduzca en acciones concretas, con valores como la justicia, la solidaridad y el compromiso social.

Otro de los puntos centrales de su mensaje fue el pedido de “despolitizar” el acceso a derechos básicos como el trabajo, la vivienda y la tierra. Asimismo, reclamó mejoras en los servicios públicos, especialmente en el Chaco, donde persisten limitaciones.

A pesar de las críticas, Escobar cerró su homilía con un mensaje esperanzador, en línea con el “Año del Bien Común” promovido por la Iglesia en Paraguay. Convocó a la unidad y al trabajo conjunto para lograr una sociedad más equitativa. “Somos llamados a ser hijos de la luz, de la justicia y de la fraternidad”, concluyó.