El Instituto de Previsión Social (IPS) enfrenta una crisis estructural ante la renuncia masiva de médicos, denunció la titular del Sindicato Nacional de Médicos (SINAMED), Dra. Rossana González. Según la especialista, la sobrecarga de pacientes y los bajos salarios están llevando al sistema al límite, con consecuencias directas en la calidad de la atención.
“Los médicos deben atender a cada paciente en apenas nueve minutos. Un interrogatorio completo mínimamente dura 30 minutos en la primera consulta y 15 en la siguiente. Esto hace imposible brindar una atención adecuada”, explicó González en su entrevista con la 1020 AM. La situación se agrava en especialidades que requieren exámenes físicos y procedimientos específicos, como la cirugía pediátrica.
El problema se multiplica cuando los profesionales renuncian: los médicos restantes reciben el doble de pacientes, aumentando la presión y provocando más dimisiones. Las guardias de 24 horas están remuneradas con apenas 3.800.000 guaraníes, y en regiones rurales como el Chaco, los salarios apenas alcanzan los 5 millones de guaraníes por condiciones extremas de trabajo, según el relato de la Dra. González.
Otro factor crítico es la escasez de plazas para especialización. Este año solo se ofertará una plaza de cirugía pediátrica a nivel nacional, lo que limita la formación de especialistas y obliga al IPS a contratar médicos sin especialidad en áreas críticas.
“Si IPS no amplía las oportunidades de formación y mejora las condiciones salariales, seguiremos perdiendo profesionales y poniendo en riesgo la salud de la población”, advirtió la sindicalista. La situación refleja un problema estructural del sistema de salud paraguayo, que involucra a universidades, ministerios y organismos nacionales.
El éxodo de médicos ya impacta en la atención diaria, con pacientes atendidos de manera apresurada y menor seguimiento clínico. Especialistas advierten que, de no tomarse medidas urgentes, la crisis podría desencadenar un colapso del sistema de salud pública.
Periodista Senior