La palabra atención tiene muchas definiciones, más en este escrito me quiero referir a la atención relacionada al interés o concentración que haga una persona a detalles importantes en su vida y esta capacidad hoy día se encuentra en problemas. Ahora los jóvenes leen mucho, pero son lectores impacientes y dispersos. El abismo que separa sus lecturas recreativas de las que forman el currículo es más grande que nunca. La lectura exige concentración, profundización, silencio y trabajo para asimilar bien lo leído.
Ejercicio clave no solo para la vida del estudiante porque es fundamental por muchísimas razones, abarca el desarrollo personal, cognitivo y social. El escritor y psicólogo español Andrés Calero en su libro “Comprensión lectora, estrategias que desarrollan lectores autorregulados” que está dirigido principalmente a docentes de Educación Primaria (aunque también útil en Secundaria) para la enseñanza de la comprensión lectora desde un enfoque metacognitivo y estratégico.
Su objetivo principal es transformar a los estudiantes en lectores autorregulados y estratégicos que no solo decodifiquen letras, sino que activamente planifiquen, supervisen y evalúen su propio proceso de comprensión.
Es importante que recuperemos la capacidad de sostener la atención por un buen tiempo para captar bien el mensaje que nos comuniquen no solo en cualquier clase sino en el hogar, trabajo y cualquier reunión social que tengamos.
Volver a concentrarnos
El concepto central del libro es que un lector competente no es solo alguien que lee rápido, sino que es consciente de lo que hace mientras lee. La autorregulación implica:
- Planificar qué se va a leer y con qué propósito.
- Supervisar si se está comprendiendo mientras se lee (el proceso de control).
- Evaluar el resultado final y las estrategias utilizadas.
Para ganar mayor capacidad de atención una estrategia es practicar con frecuencia la lectura, tener conversaciones que demanden una profunda reflexión antes de responder cualquier cuestionamiento, y practicar una de las cosas más difíciles que es dejar de lado o apagada nuestras pantallas, herramientas de trabajo y estudio importante, pero a su vez distraen y no ayudan a volvernos más atentos, sino a existir distraídos en un momento y planeta en el que el ser o estar distraído es lo más común no solo entre los niños, adolescentes o jóvenes, sino hasta los adultos o las referencias de la concentración, que cómo apunta Calero, también deben leer para centrar su atención en lo más importante desde despertar hasta volver a descansar.
La capacidad de atención o concentración se ve perjudicada por una variedad de factores, que se pueden clasificar en tres áreas principales: entorno, estado mental y hábitos de vida.
Por ejemplo entre los factores del Entorno y estilo de vida se encuentra;
- La multitarea (intentar hacer varias cosas a la vez) reduce la eficiencia y la profundidad del enfoque.
- El uso excesivo del móvil y las notificaciones frecuentes interrumpen el flujo de concentración.
- La sobrecarga de información de redes sociales y medios digitales agota la capacidad de filtrar y procesar datos.
Falta de sueño y cansancio: La privación de sueño y la fatiga mental agotan los recursos cognitivos necesarios para mantener la atención.
Dieta deficiente: La deshidratación, el consumo excesivo de azúcar o cafeína, o una dieta carente de nutrientes esenciales (como las vitaminas del grupo B) afectan el buen funcionamiento del cerebro.
Desmotivación y Aburrimiento: Si la tarea no es interesante o carece de un propósito claro, el cerebro luchará por mantener el foco.
Y los factores emocionales y mentales;
Estrés Crónico y Ansiedad: El estrés sostenido y la ansiedad hacen que la mente se centre en las preocupaciones y las posibles amenazas, desviando la atención de la tarea actual.
Problemas Emocionales: La tristeza, el miedo o los problemas personales (duelos, conflictos familiares, rupturas) consumen una gran cantidad de energía mental y te distraen constantemente.
Rumiación de Pensamientos: Entrar en un círculo vicioso de pensamientos repetitivos y negativos sobre el pasado o el futuro absorbe los recursos atencionales.
Y En algunos casos, la dificultad para concentrarse está vinculada a problemas de salud:
- Trastornos Mentales: Condiciones como la depresión y algunos trastornos psicóticos tienen la falta de concentración como síntoma común.
- Trastornos de Neurodesarrollo: El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) se caracteriza por dificultades persistentes para mantener la atención, hiperactividad e impulsividad.
- Trastornos del Sueño: El insomnio o la apnea del sueño afectan directamente la calidad del descanso y, por lo tanto, el rendimiento cognitivo durante el día.
- Sustancias y Medicamentos: El consumo de alcohol o drogas (depresoras o estimulantes) y los efectos secundarios de ciertos medicamentos pueden mermar la función cognitiva.
Buenas razones para mejorar nuestro nivel de atención y con ello la capacidad de interactuar en mejor forma con los demas.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
