Soledad Núñez plantea un plan de choque para la Municipalidad de Asunción basado en auditorías, digitalización de trámites, revisión del gasto, movilidad urbana y una nueva planificación territorial. La candidata sostiene que la prioridad debe ser recuperar la capacidad de gestión de la Comuna antes que concentrar recursos públicos en propuestas de entretenimiento.
A pocos días de las elecciones municipales, la candidata a la Intendencia de Asunción, Soledad Núñez, puso el foco de su propuesta en una intervención profunda de la estructura municipal y aseguró que la capital necesita resolver primero sus problemas administrativos, financieros y urbanos.
“Asunción hoy está en terapia intensiva, no necesita primero entretenimiento antes que resolver los problemas de fondo”, afirmó Núñez al cuestionar que la discusión electoral se concentre en iniciativas recreativas mientras persisten dificultades estructurales en la ciudad.
La postulante describió la situación de la capital como un escenario de “desgobierno, caos y anarquía” y sostuvo que las primeras medidas de una eventual administración suya estarían dirigidas al saneamiento institucional y financiero.
Según Núñez, Asunción “no necesita ejecución sin pienso”, sino una gestión basada en planificación técnica y prioridades definidas.
Auditorías y control del dinero municipal
Uno de los puntos centrales de su planteamiento es revisar el circuito de ingresos y gastos de la Municipalidad. Núñez estima que alrededor del 40% del presupuesto municipal se desvía mediante lo que denomina “cajas paralelas” vinculadas con impuestos, cánones, multas y servicios.
La cifra corresponde a una estimación de la propia candidata.
Su propuesta contempla auditorías internas y externas desde el inicio de la administración para “destapar la olla” y determinar cómo se utilizan los recursos de los contribuyentes. Los hallazgos de la intervención municipal servirían como uno de los puntos de partida para esa revisión.
Núñez sostiene además que la recuperación financiera no debería descansar en nuevo endeudamiento ni depender exclusivamente de recursos provenientes de la Ley de Capitalidad.
“La plata alcanza cuando no se roba”, afirmó.
Una “guillotina” a la burocracia
Otro de los ejes planteados es la reducción de trámites y la digitalización de expedientes municipales.
Núñez propone aplicar una “guillotina” a procedimientos burocráticos que considera innecesarios y avanzar hacia un sistema que permita al contribuyente conocer desde su teléfono en qué etapa se encuentra cada expediente.
La Intendencia, a su vez, tendría un tablero de gestión para identificar dónde se producen demoras y quién tiene bajo su responsabilidad cada trámite.
“Cuanto menos humanos participan, la discrecionalidad desaparece”, señaló la candidata al explicar que la digitalización también busca reducir espacios para cobros irregulares y decisiones discrecionales.
Movilidad y tiempo perdido en el tránsito
Núñez también plantea asumir el papel de “defensora del tiempo de los asuncenos” mediante una reorganización de la movilidad urbana.
Entre sus propuestas figura la creación de una Agencia de Movilidad Urbana y la transformación de la actual gestión del tránsito mediante sensores, inteligencia artificial, centros de comando y sistemas de coordinación semafórica.
La candidata toma como referencia experiencias internacionales como la de Seúl para plantear una administración del tránsito basada en datos y con capacidad de anticipar congestionamientos.
El plan incorpora además la recuperación y reconexión del transporte público barrial.
En ese punto, Núñez sostiene que existen recursos que podrían recuperarse mediante un mayor control interno. Como ejemplo, afirmó que combatir el supuesto robo anual de 50.000 litros de combustible destinado al aseo urbano permitiría redirigir fondos hacia el sistema de pasajeros.
Una ciudad más compacta y el modelo “Ciudad Esponja”
El proyecto municipal también incorpora cambios en el modelo urbano de Asunción.
Según los datos expuestos por Núñez, la capital registra actualmente una densidad cercana a 40 habitantes por hectárea. Su propuesta apunta a duplicar progresivamente esa densidad y avanzar hacia el concepto de una “ciudad de 15 a 20 minutos”, donde servicios, empleo y actividades cotidianas estén más cerca de los hogares.
La candidata sostiene que una ciudad más compacta permitiría aprovechar las economías de aglomeración, generar mayor actividad económica y reducir parte de los desplazamientos cotidianos.
Otro componente es el concepto de “Ciudad Esponja”, que busca modificar la manera en que Asunción enfrenta las lluvias y los raudales.
Núñez cuestionó el asfaltado indiscriminado por impermeabilizar el suelo y plantea incorporar infraestructura verde y criterios hidrológicos que permitan absorber y administrar mejor el agua de lluvia.
Control de obras y contratos municipales
En infraestructura, la propuesta prioriza terminar obras inconclusas en sectores como San Pablo, Santo Domingo, Nuestra Señora, General Santos y San Antonio.
Núñez prometió realizar una “marcación cuerpo a cuerpo al cronograma físico-financiero” de los contratos municipales, con controles sobre plazos, desembolsos y ejecución.
El objetivo declarado es reducir atrasos, adendas sin suficiente justificación y maniobras especulativas alrededor de las obras públicas.
“No me va a temblar el pulso”
La candidata también anticipó una revisión de la estructura de funcionarios municipales y aseguró que eliminará puestos correspondientes a “planilleros”, independientemente de su pertenencia política.
La reorganización administrativa, según su planteamiento, deberá aplicarse sin distinción de colores partidarios y acompañarse de controles sobre desempeño y funciones.
Ante la posibilidad de enfrentar resistencia de sectores afectados por estas reformas, Núñez aseguró que mantendrá su postura.
“No me va a temblar el pulso. Voy a hacer lo que tengo que hacer para que Asunción vuelva a ponerse de pie”, afirmó.